Jamal Khashoggi
El periodista Jamal Khashoggi en marzo de 2018. FLICKR/POMED

El periodista saudí Jamal Khashoggi fue víctima de "un asesinato brutal y premeditado" que fue "planeado y perpetrado por funcionarios de Arabia Saudí", dijo este jueves la relatora de la ONU sobre la tortura, Agnes Callamard.

La investigadora llegó a esta conclusión tras recopilar información de diversas fuentes durante una visita oficial que hizo a Turquía entre el 28 de enero y el pasado día 3.

La experta en derechos humanos agradeció el empeño de Turquía en llevar adelante una investigación "rápida, efectiva, completa, independiente e imparcial" sobre ese asesinato, que tuvo un gran impacto mundial.

Callamad viajó a Turquía con un equipo compuesto por un investigador de crímenes graves y un experto forense. Durante sus indagaciones constató que Arabia Saudí estaba obstaculizando y perjudicando los esfuerzos de las autoridades turcas por dilucidar las circunstancias de la muerte del periodista, ocurrida el pasado 2 de octubre en el consulado saudí en Estambul.

Violación del derecho internacional

"Se les dio a los investigadores turcos un acceso y un tiempo muy inadecuado para poder realizar un examen profesional y efectivo de la escena del crimen que fuese conforme a los estándares internacionales", explicó la relatora en su informe.

Asimismo, denunció que el asesinato de Khashoggi supuso la violación del derecho internacional y las normas que regulan las relaciones entre países en cuanto al uso legal que se debe hacer de las misiones diplomáticas.

"Las garantías de inmunidad en ningún caso se concibieron para facilitar un crimen y exonerar a los autores de su responsabilidad penal", enfatizó en una declaración difundida por la Oficina de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra.

"Inmunidad para la impunidad"

Callamard fue más allá y afirmó que "las circunstancias del asesinato y la respuesta posterior de los representantes del Estado" puede ser descritas como "inmunidad para la impunidad".

Entre la evidencia a la que la experta de la ONU tuvo acceso estuvieron "partes de audios espantosos y escalofriantes obtenidos y conservados por la agencia turca de inteligencia".

Reconoció, no obstante, que su equipo no tuvo la oportunidad de examinar de manera profunda ese material ni de verificar su autenticidad. Tampoco pudieron reunirse con los investigadores que han estado trabajando en este caso.

Callamard, que continuará con las indagaciones en las próximas semanas junto a su equipo, urgió a cualquiera que tuviese alguna información al respecto a compartirla con ellos.

Un informe final con sus hallazgos será presentado en junio al Consejo de Derechos Humanos de la ONU.