Siete cosas que hay que hacer y una que no cuando se compra un coche nuevo
El diseño del vehículo debe responder a las necesidades de los ocupantes y al uso que se le vaya a dar al vehículo.  Freppik

Ante la gran oferta existente en el mercado automovilístico, aquellas personas que están planteándose comprar un coche deben tener muy claro qué es lo que están buscando en un vehículo y cuánto están dispuestos a pagar, entre otros factores. Como elegir el modelo más adecuado no es nada fácil, seguir una serie de pasos puede ayudar mucho a tomar la decisión final.

Visitar varios concesionarios. Si no se tienen preferencias por ciertas marcas, es preferible recorrer varias instalaciones para conocer de primera mano la gran oferta del mercado. Aunque se realicen estas visitas con una idea de las prestaciones que se buscan en el vehículo, sopesar entre varias casas pondrá ante la mesa las ofertas que mejor se adaptan al cliente.
Elegir un combustible. Igual que el resto de prestaciones, la elección del combustible también estará influenciada por las necesidades del conductor. El mercado de los coches sostenibles está en alza, ya que su compra se ve favorecida por la legislación y por las ayudas que concede el Estado y los propios concesionarios. Para saber cuál es el que más conviene, se pueden realizar estudios sobre las diferencias de precio, el consumo de cada vehículo, los kilómetros que se suelen hacer...
Elegir un diseño realista. Por mucho que guste un coche de última generación, hay que comprobar si ese diseño vanguardista va a ser útil con el estilo de vida que se le va a dar al vehículo. Escoger la mejor opción conlleva mirar al futuro, ya que es un bien que suele mantenerse durante muchos años y las intenciones de los posibles compradores (formar una familiar, viajar constantemente por la montaña...) influyen en el modelo.
Escoger el motor más adecuado. Igual que el diseño, el motor de la nueva adquisición debe ir acorde con el uso que se le vaya a dar. Si solo se va a emplear por la ciudad, no es necesario que cuente con mucha potencia, como si lo son los coches para aquellos usuarios que pretenden hacer largos viajes en el cuatro ruedas.
Encontrar un interior acorde a las necesidades. Un maletero grande, unos asientos espaciosos y abatibles... Las opciones del interior son múltiples y debe valorarse bien cuando se va a adquirir un coche, ya que es la parte a la que más uso se le da. Otros aspectos interesantes a tener en cuenta son la altura del vehículo, los acabados de calidad, la modularidad, la holgura entre plazas...
Hacer de la tecnología una aliada. Los equipamientos tecnológicos del sector automovilístico son cada día más y más variados. Las novedades pueden cegar al comprador que tiene ante sí un amplio abanico de prestaciones que añadir a su nuevo vehículo. Sin embargo, hay que ser pragmático y escoger aquello que vaya a ayudar en la experiencia de conducir. Esto dependerá de cada persona y del desembolso que esté dispuesto a realizar.
Conocer las opciones de financiación y el precio del seguro. Aunque no deben ser claves en la toma de la decisión, saber entre qué rangos pueden estar las cuotas de financiación, así como los documentos necesarios para ello  y, también, conocer el precio del seguro del coche puede ayudar a ajustar el presupuesto y a decantarse por un modelo u otro.
No probar el coche. Es muy desaconsejable comprar un coche sin haberlo probado, ya que se trata de una prueba infalible para saber si tiene lo que se busca. Ese es el momento de cerciorarse de que todas las características que han vendido desde el concesionario son ciertas y que se pueden percibir. Es un trámite habitual, por lo que no debe suponer ninguna vergüenza exigir esta prueba.