Agua grifo potable limpiar fontanería limpieza cloro
Imagen de archivo. Europa Press

Al limpiar en casa es importante tener en cuenta que existen mezclas peligrosas que no hay que hacer nunca. Esas mezclas son nocivas para la salud y pueden llevar a consecuencias tan graves como es el caso de una mujer en Cuevas del Campo (Granada) que murió tras una exposición a los gases emanados de la mezcla de lejía con aguafuerte o salfumán.

Son muchos los productos que se encuentran en los supermercados. La oferta es de tal magnitud, que resutla fácil confundirse al usar los productos. Debido a los elementos químicos que lo forman, hay ciertos productos de limpieza que no se deben mezclar nunca:

Lejía con amoniaco

Esto no es una leyenda urbana. Mezclar amoniaco con lejía es "muy peligroso y es la mezcla que no hay que hacer nunca", según confirman a 20minutos desde la fábrica de productos químicos Balboa Chemical. Las razones son porque genera unos vapores "muy tóxicos que pueden dañar las vías respiratorias", recoge en su página web Clim Profesional, empresa dedicada a la venta online de productos de limpieza. Además, "esta sustancia es altamente explosiva, por lo que se podrían producir fuegos espontáneos".

El salfumán o aguafuerte con lejía

Esta mezcla de aguafuerte, usado para cuando la suciedad se resiste, con lejía provoca una reacción química que suelta gases tóxicos que pueden provocar desmayos e incluso paradas cardiorrespiratorias. La reacción sería la misma si se mezcla el salfumán con amoniaco.

Lejía con vinagre

Estos dos elementos, por separado, son un gran equipo de limpieza pero juntos son muy perjudiciales. Su mezcla genera gases muy tóxicos que al respirarlo puede causar tos, mareos y puede causar daños en los ojos y en los pulmones.

Lejía con alcohol en gel

La mezcla de estos dos elementos puede producir cloroformo y ácido muriático, lo que puede dañar el sistema nervioso, hígado, ojos, pulmones, riñones y piel. Además, provoca nauseas, mareos, pérdida de conciencia e incluso la muerte.

Bicarbonato de sodio con vinagre

El vinagre es un elemento que limpia y suele ser un excelente sustituto de muchos productos de limpieza. Sin embargo, mezclarlo con el bicarbonato de sodio resulta una sustancia muy explosiva, la cual puede ser muy peligrosa en lugares cerrados o con poca ventilación.

Vinagre y agua oxigenada

Esta puede irritar y dañar la piel, garganta, ojos, nariz y pulmones debido al ácido paracético que produce.

Productos de limpieza de diferentes marcas

Hay que evitar la unión de varios detergentes y jabones de distintas marcas. Cada fórmula en cada producto es independiente y mezclarlas puede resultar en una reacción incierta que podría ser muy nociva.

Amoniaco y blanqueador

El amoniaco y el blanqueador producen un gas tóxico llamado cloramina. Si se inhalan estos vapores puede causar problemas respiratorios y quemaduras en la garganta.

Lejía con otros productos

Es importante mirar los compuestos químicos en cada producto que se usa en casa y ver si son tóxicos, irritantes, inflamables o corrosivos. Por eso, mezclar lejía con otra cosa que no sea agua es peligroso y se debe evitar siempre. Productos como limpiacristales, limpiadores para váter o detergentes para lavavajillas no deben mezclarse con lejía ya que produce gas cloro. La mínima exposición a este gas causa problemas respiratorios y oculares, entre otros.

Desatascadores

Si el váter está desatascado y un limpiador de desagüe no ayuda, no hay que mezclarlo con otro, ya que la mezcla de productos tan fuertes puede tener una reacción nociva para la salud.