Los taxistas de Madrid vuelven a trabajar después de 16 días de huelga indefinida pese a no haber logrado ningún avance en las negociaciones con la Comunidad de Madrid para la regulación de los vehículos de transporte con conductor (VTC).

En el referéndum celebrado este martes sobre la continuidad o no de los paros, la mayoría de los profesionales que acudieron a las urnas instaladas en la T-4 del aeropuerto de Barajas votaron a favor de la desconvocatoria. En concreto, dieron el sí el 53,9% (4.233) frente al 44,9% (3.522) se mostró a favor de continuar los paros.

La decisión fue anunciada pasadas las 21.00 horas por Julio Sanz, presidente de la Federación del Taxi de Madrid, que cargó con dureza contra la Comunidad de Madrid al asegurar que el colectivo del taxi se sintió "insultado" y "despreciado" de la forma "más ruin y rastrera" tras la última reunión.

Sanz volvió a recordar que "esta va a ser una guerra larga en la que se  pueden perder batallas, pero no vamos a parar hasta conseguir una regulación justa".

Falta de ingresos

Fuentes del sector opinan que en la decisión de los profesionales ha sido determinante la falta de ingresos en este tiempo, lo que ha provocado que algunos conductores hayan cogido sus vehículos en plena huelga, ocasionando enfrentamientos con otros compañeros.

De esta forma, los taxistas acaban con los paros continuados que mantienen desde el pasado 21 de enero. Ese día tuvo lugar la primera reunión entre los representantes de las principales asociaciones y la Comunidad. Las posturas estaban  por entonces muy alejadas en el tema de la precontratación -pedían en principio que se tuviese que contratar un VTC con seis horas de antelación-, pero nada hacía pensar que la huelga se prolongaría tanto tiempo.

La posible afectación a nivel económico y de imagen que los paros tendrían en la Feria Internacional de Turismo (Fitur), que congregó a más de 250.000 personas del 23 al 27 de enero, parecía un as en la manga perfecto para el sector del taxi.

Pero la Comunidad de Madrid resistió el órdago y, con el paso de los días, los taxistas fueron perdiendo argumentos para forzar a aceptar sus reivindicaciones al Gobierno regional.

Tampoco ayudó a la imagen del sector los incidentes que protagonizaron con cortes de carreteras, enfrentamientos con la Policía y continuas manifestaciones frente a la sede nacional del PP en la calle Génova o en la Puerta del Sol.

La prolongación del conflicto resultó cada vez más perjudicial  para el taxi, que perdía dinero (hasta 160 euros al día) mientras que los conductores de VTC incluso triplicaban sus ingresos.

Fue el pasado viernes cuando los taxistas hicieron su última propuesta, en la que plantearon que los ayuntamientos fijasen el tiempo de precontrataciónde los VTC. La anterior imponía una hora de precontratación para el sector VTC y la obligación de que estos vehículos realizaran un trayecto mínimo de 5 kilómetros, pero tampoco fue tomada en consideración.

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