El colegio Al Hiraj, en Birmingham.
El colegio Al Hiraj, en Birmingham. GOOGLE MAPS

La escuela islámica de Birmingham Al-Hijrah se niega a permitir que las alumnas almuercen hasta que los niños lo hayan hecho primero, a pesar de que la Oficina de Estándares en Educación (Ofsted) de Reino Unido les haya advertido que es una práctica ilegal, según fuentes del diario británico The Daily Mail.

Luke Tryl, director de estrategia corporativa de Ofsted, dijo que la segregación de género es "muy estricta" en el centro musulmán y comenzó una investigación para aclarar las políticas del centro.

El informe, redactado en 2016, reveló una serie de prácticas perturbadoras en la escuela, incluidos libros de la biblioteca que "incluían comentarios despectivos sobre la incitación de la violencia hacia las mujeres".

Revisión judicial

La escuela solicitó la revisión judicial del informe en el Tribunal Superior. El juez Jay dictaminó que Ofsted tenía razón al criticar a la escuela por los libros ofensivos, pero que la separación de los alumnos no violaba la ley si ambos sexos eran tratados de manera igualitaria.

Sin embargo, esta decisión fue anulada en el Tribunal de Apelación en julio de 2017. Según un informe, Tryl le dijo al comité selecto de mujeres e igualdad de condiciones: "El Tribunal de Apelación dijo acertadamente que las escuelas segregadas necesitaban un período de transición , pero aún así no solo tenemos Al-Hijrah, sino que tenemos muchas otras escuelas que segregan en función del sexo".

Ofsted pidió al Departamento de Educación de la escuela que cumpliera con la ley, acusándoles de violar la Ley de Igualdad de 2010.

Correo electrónico anónimo

La escuela, financiada por el Estado, para alumnos de 4 a 16 años, separa a los niños y niñas de cinco años en adelante por razones religiosas. La oficina de Educacion llevó a cabo la inspección después de recibir un correo electrónico anónimo que decía ser de un alumno, diciendo que estaba prohibida cualquier interacción entre los géneros.

"Me preocupa ir a la universidad y no tener las habilidades sociales para poder hablar normalmente con el sexo opuesto", explicaba el emisor. Durante la inspección de Ofsted, una niña aseguró que la segregación era "inútil" y que no sabía "cómo tener ninguna relación con los niños".

Mensajes "abominables"

Uno de los libros en la biblioteca de la escuela contemplaba que a una esposa "no se le permite negarse a tener relaciones sexuales con su esposo" y otro decía que "a las mujeres se les ordena obedecer a sus esposos y cumplir con sus deberes domésticos". Asimismo, otros documentos señalaban que "un esposo podía golpear a su esposa siempre y cuando no se hiciera con dureza".

El director del centro, Arshad Mohammed, explicó a los inspectores que no se había dado cuenta de que estos libros estaban disponibles y los calificó de "abominables".