¿Cómo se asegura un coche nuevo?

  • Contratar una póliza es un trámite fundamental, puesto que la normativa no permite circular sin él.
  • Las coberturas por daños propios y robos son dos de las más frecuentes para vehículos recién adquiridos.
  • Todo lo que deberías saber de tu seguro de coche
Al contratar una póliza, hay que ser consciente de que cuantas más coberturas, mayor será el precio del seguro.
Al contratar una póliza, hay que ser consciente de que cuantas más coberturas, mayor será el precio del seguro.
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Ya está casi todo listo. Una vez tomada la decisión de comprar un nuevo vehículo, sobrevivir a las visitas a los diferentes concesionarios y decidir la marca, el modelo y hasta las prestaciones que tendrá, cada vez está más cerca el momento de estrenar el nuevo cuatro ruedas. Sin embargo, antes de comenzar a rodar hay que asegurar el vehículo. Se trata de un trámite obligatorio ya que, como mínimo, debe cubrir la responsabilidad civil.

En cuanto al momento en el que hay que contratar esta cobertura, conviene hacerlo antes de retirar el coche del concesionario, pues la Ley sobre Responsabilidad Civil y seguro en la circulación de vehículos a motor prohíbe circular si se carece del seguro o si este no está en vigor. De no disponer de este contrato, en caso de siniestro, sería el conductor el que debería hacer frente a la totalidad de los daños que se produzcan, además de una sanción.

Si el conductor ya contaba con un seguro por el coche anterior, las aseguradoras tienen la opción de traspasar esta póliza al nuevo vehículo para no perder el tiempo por el que se tenía contratada la prima. En este caso, el trámite pasa por adaptar las coberturas de la póliza puesto que el valor del vehículo varía. Aunque se disponga de un seguro antiguo, existe la alternativa de contratar un nuevo para la reciente adquisición.

¿Qué coberturas se recomiendan para un nuevo vehículo?

Para conseguir la mejor protección, hay que partir de adaptar las coberturas e indemnizaciones al valor del vehículo en cuestión. Por ello, cuanto más nuevo el coche, mayor debe ser la protección. En cuanto a las coberturas que deben detallarse en un seguro, estas son las más recomendables para automóviles nuevos. Hay que recordar que cuántas más se contraten, mayor será el coste de la póliza.

  • Robo. Con esta cobertura, la aseguradora responde tanto por el coche como por los bienes sustraídos de su interior para que el conductor no tenga que hacerse cargo de las pérdidas.
  • Daños propios. Solo está incluida en los seguros a todo riesgo ya que cubre los costes que se generan de la reparación del vehículo cuando ha sido el conductor el que los ha ocasionado, es decir, sobre quien recae la responsabilidad del suceso o accidente. Se trata de una cobertura interesante  pues, en el caso de coches nuevos, las reparaciones suelen tener un desembolso económico importante.
  • Retirada de carné. Este apartado ofrece una indemnización al conductor en forma de subsidio durante el tiempo que no pueda conducir. En ocasiones, también incluye el coste del curso que se debe realizar para recuperar los puntos. Solo es efectiva cuando su pérdida se produce en el vehículo asegurado. La multa correrá a cargo del conductor, aunque puede incluir en su seguro la defensa de multas.
  • Incendio. Igual que sucede con la cobertura del robo, si se cuenta con esta cláusula, en caso de incendio o explosión el asegurado recibe una indemnización.
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