Cuadros tallados a mano, muebles , puertas... todo esto y mucho más es lo que es capaz de hacer el párroco de Beniferri, José Viana. A sus 67 años, lleva más de 38 oficiando misas y además haciendo sus pinitos como carpintero.

«Con la carpintería consigo distraerme. Se trata de una actividad que forma a la persona. Me levanto pronto y me pongo a trabajar en el taller, eso sí, nunca descuido la labor de oficiar misas y atender a la gente del barrio que me necesita», explica el párroco a 20 minutos.

El próximo reto es cambiar los bancos de madera
La Iglesia de Beniferri sufrió hace unos años un robo en el que desaparecieron los pocos elementos de valor que quedaban en ella, desde bandejas de metal al mismo cáliz. Ante esta circunstancia, el párroco tomó la decisión de no dejar a su iglesia sin lo indispensable e hizo un cáliz con distintos tipos de madera.

Además, el interior del templo lleva su sello personal puesto que las sillas, los reclinatorios y hasta el atril de mesa donde descansa la Biblia están hechos con sus propias manos.

«El próximo objetivo que tengo en mente es cambiar los bancos de la Iglesia, están un poco viejos. Eso sí, me tendré que tomar mi tiempo», anuncia el párroco.

«Necesitamos un centro de salud»

Tanto el párroco como la asociación de vecinos de Beniferri coinciden en señalar la necesidad de hacer un centro de salud en el barrio. Llevan luchando desde hace años, ya que el más próximo está en Benimàmet y sólo hay una línea de autobús, la 62, para poder llegar. «La gente que vive aquí es mayor y no puede desplazarse hasta allí», señalan los vecinos.