Nada
Portada de Nada. Archivo

¿De qué tratan las historias que no tratan de nada? Y, sobre todo, ¿cuándo y dónde surgen?

Habitualmente se conciben en lugares donde pasamos las horas muertas: la academia de dibujo o una oficina llena de compañeros rancios son dos dignos ejemplos. El milagro de las historias que no tratan de nada, o que tratan de algo muy cercano a la nada, es su capacidad para captar nuestro interés.

Juanjo Sáez lo sabe y por lo tanto logra captarlo con sus dibujos en este librito pequeño y contundente en el que publica por primera vez lo que en su día fue un fanzine de uso personal.

La otra rueda del tándem, Marc Piñol, nos cuenta también, sólo con palabras, dos historias modestas pero grandes, precisamente por su falta de pretensiones. Piñol y Sáez son dos amos del como-quien-no-quiere-la-cosa: su aparente ingenuidad funciona bien a la hora de narrar, ya sea con imágenes o texto, y nos deja un regusto grato, como a película premiada en Sundance, de personajes sencillos y bajo presupuesto.

Morsa /114 págs. / 12 euros