Mermelada de caqui sin azúcar
Mermelada de caqui sin azúcar  EMMA GARCÍA

Preparar una mermelada aprovechando el fin de semana es un plan tan casero y de invierno que va perfecto para estos días de frío. Podemos hacer una mermelada sana con solo 3 ingredientes básicos y, de paso, toda la casa olerá de maravilla.

No todas las mermeladas tienen por que llevar azúcar, hay frutas como los caquis que de por sí ya son muy dulces y si están maduros aportan un sabor suficientemente dulzón. Ahora están en temporada y podemos encontrar en cualquier sitio.

El único truco de una buena mermeladas es usar fruta de temporada. Y, claro, hacer suficiente cantidad como para tener provisiones de mermelada casera para una buena temporada. Tus desayunos y meriendas lo agradecerán.

Ingredientes

  • 1 kg. de caquis (de cualquier variedad)
  • 1 limón
  • Agua
  • Pasta de dátiles (opcional)
  • Especias (canela, vainilla, clavo...) opcionales

Preparación

Lavamos bien los caquis. Nosotros hemos usado los duros (persimón) porque a estas alturas de la temporada es complicado encontrar los clásicos, pero podemos utilizar cualquiera de las dos variedades. Los persimón necesitarán un poco más de agua y un poco más de tiempo a fuego lento.

Pelamos los caquis y los cortamos en trozos pequeños. Exprimimos el zumo de un limón. Ponemos los caquis en una cazuela a fuego mínimo con un poco de agua (unos 100 ml.) y la mitad del zumo.

Dejamos que se vayan cocinando lentamente y removemos de vez en cuando para que no se pegue. Si se crea espuma la retiramos con un cucharón. Esta es una versión sin azúcar así que no vamos añadir nada más. Si los caquis están bien maduros tampoco es necesario. Opcionalmente podríamos añadir un poco de pasta de dátiles si queremos una alternativa al azúcar.

Dependiendo del tipo de caqui vamos a necesitar más o menos agua. Los blandos tienen mucho líquido y apenas necesitarán. En el caso de los persimón iremos agregando agua durante la cocción hasta que empiece a crearse una textura de mermelada.

Añadiremos también el resto del limón, y si queremos darle un toque diferente podemos poner un poco de canela, vainilla o incluso unos clavos que podemos retirar al final. Puede estar entre 45-60 minutos a fuego lento, pero no podemos olvidarnos de ir removiendo.

Apagamos el fuego y dejamos templar. Si queremos un resultado más fino podemos pasar la mermelada por la batidora y quitar parte de los grumos. La guardamos en tarros de cristal que podemos sellar al baño María y guardar un tiempo sin problema. Si no sellamos los tarros es mejor consumir la mermelada en unos días.