Las negociaciones entre los representantes de las principales asociaciones de taxistas y la Comunidad de Madrid continúan estancadas después de diez días de huelga indefinida. Aunque en este tiempo hayan pasado aparentemente muchas cosas (manifestaciones, cortes de carreteras, incidentes varios...), la realidad es que desde el pasado 21 de enero las conversaciones entre las partes para reclamar una regulación para los vehículos de transportes con conductor (VTC) apenas han avanzado.

Los taxistas entregaron este miércoles a la Comunidad de Madrid una nueva propuesta en la que reclaman, entre otras cuestiones, que estos servicios se contraten con una hora de antelación, que realicen un recorrido mínimo de cinco kilómetros y que retornen a su base para tras realizar el servicio.

El presidente de la Federación Profesional del Taxi de Madrid, Julio Sanz, ha explicado que con este documento los taxistas están "flexibilizando" sus peticiones iniciales y que "en ningún caso" se plantean para los VTC unos requisitos menos exigentes que los que recoge la normativa aplicable al taxi.

La respuesta del Gobierno regional ha sido contundente. El presidente de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido, ha manifestado su rechazo a la nueva propuesta de los taxistas al entender que es un planeamiento "aún más radical que las anteriores" y que persigue la "eliminación" de los vehículos VTC, "un sector que valoran de forma positiva muchos madrileños".

Garrido ha asegurado que aceptar una regulación como la que proponen los taxistas llevaría a que las empresas VTC realizaran reclamaciones millonarias que "comprometerían" las cuentas públicas. El dirigente popular ha insistido en que no cenderá ante el "chantaje" y lamentó que la representación del taxi esté en manos de "radicales podemizados". Las asociaciones del taxi recularon tras la negativa y comunicaron que están dispuestas a presentar otra propuesta de regulación para las VTC pero que tendrá que ser en una reunión con el Gobierno regional.

En cuanto a las movilizaciones del sector, los taxistas se volvieron a manifestar por tercer día consecutivo frente a la sede nacional del Partido Popular en la calle Génova y también se concentraron en la sede de la Consejería de Transportes, en la calle Maudes, para exigir al Gobierno regional que acceda a negociar su propuesta y en la Puerta del Sol. Los sanitarios del Samur-Protección Civil atendieron a un policía nacional por vértigos, a un taxista portugués por una angina de pecho y a otro español por una crisis de ansiedad durante las protestas.

Los taxistas han anunciado además que preparan una gran manifestación por la defensa del servicio público junto a otros sectores en caso de que no haya una solución al conflicto y continúe la huelga indefinida. Uno de sus portavoces señaló que aún no tienen fecha para dicha movilización en la capital pero que trabajan para ello con colectivos de trabajadores de la sanidad, la educación, del transporte, plataformas de jubilados y también de trabajadores con empleos precarios. 

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, también ha opinado sobre los paros. Carmena ha asegurado que "todos quieren" que el conflicto del taxi desaparezca pero advirtió que "no va a tolerar" acciones ilegítimas "ni por la fuerza ni por ocupación del espacio público". La regidora insistió en que el conflicto entre el taxi y las VTC es "complejo" y recordó que, desde el Consistorio, llevan tiempo trabajando en una ordenanza donde quede claro las "competencias ilimitadas" de los VTC. 

Según Carmena, parece necesario adaptarse a las nuevas maneras de movilidad que ofrece la ciudad y que estas deben estar "equilibradas con las tradicionales". Por ello, el Ayuntamiento incluirá en su futura norma una equiparación de las libranzas entre ambos sectores, adelantó la alcaldesa de la capital.

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