Retenidos en Egipto
Farah y su hijo Adam, en una foto reciente. 20MINUTOS

La Fiscalía de Familia de Egipto ha determinado que el pequeño Adam, de tres años, debe estar con su madre. Farah le ha ganado así la primera batalla a su expareja, un ciudadano egipcio que la mantiene separada del niño desde hace casi un mes y le prohíbe sacarlo del país sin su autorización. "Estoy bien, pero a la expectativa porque de momento no ha cambiado nada", afirma con recelo al otro lado del teléfono.

No ha cambiado nada porque la resolución aún no ha sido ejecutada y por lo tanto, esta española de 30 años aún no está con su hijo. "Para que el fallo se ejecute tiene que ser notificado al marido, algo que se espera que ocurra el sábado o el domingo. Si no se encuentra en ese momento en el domicilio o se niega a cumplir la resolución tendrá que actuar la Policía", explica en la misma conversación Sara Vilà. La senadora de Unidos Podemos ha viajado a El Cairo para ayudar a la joven y mediar en el caso. Su intervención, así como el despliegue del Ministerio de Exteriores y de la embajada española "han sensibilizado a las autoridades egipcias".

La parlamentaria explica que en la decisión de la Fiscalía ha influido el hecho de que tanto Farah como Adam, con doble nacionalidad, residen en España. La ley del país árabe otorga la custodia a las mujeres hasta que los hijos alcanzan los 15 años pero al tratarse en esta ocasión de una madre extranjera había dudas sobre si se le aplicaría la misma norma.

Pese a la buena noticia, Farah no puede evitar desconfiar del que hombre con el que todavía está oficialmente casada, pero del que lleva dos años separada: "Estoy a la espera de ver cómo reacciona. No me fío de él. No creo que me lo vaya a poner fácil y si plantea trabas llevará más tiempo que el niño vuelva conmigo".

A la espera de ver cuándo y cómo se produce el reencuentro, la segunda batalla importante pasa por lograr que la orden que le impide salir de Egipto con el menor sea revocada. Para ello se ha fijado una vista el 10 de febrero en la que su abogado pedirá la retirada de dicha prohibición al mismo juez que la dictó. Vilà espera que la decisión de la Fiscalía juegue a favor de la joven pero aunque así sea, el dictamen del magistrado podría tardar un tiempo.

Farah tendrá que permanecer por tanto al menos varias semanas más lejos de su casa en la malagueña localidad de Benalmádena y sobreviviendo gracias a las aportaciones de familiares, de amigos y de la colecta que los padres del colegio de Adam han realizado. La embajada le pagó las cuatro primeras noches en un hotel y 350 euros de ayuda extraordinaria, que le han servido para pagar la mitad de lo que le cuesta el letrado que la está defendiendo de la peor experiencia de su vida. Lo que iban a ser unas vacaciones de Navidad, previas a lo que se suponía que sería un divorcio de mutuo acuerdo, se han convertido en una pesadilla.

Otro divorcio conflictivo 

La senadora española ha aprovechado su viaje para reunirse igualmente con Francisco Javier Sacristán, quien lleva en El Cairo desde finales de los 90. Dos años después de aterrizar en el país se casó con una egipcia que, según denuncia, lleva tres meses sin dejarle ver a su hija de once años. "He intentado contactar con ella por todos los medios pero sin éxito", lamenta en una conversación telefónica con 20minutos.

Este madrileño acusa también a la que aún es su mujer de impedirle entrar en casa y de haberse quedado con todas sus pertenencias, incluida la documentación. "He estado viviendo de mis amigos. Ahora estoy intentando ahorrar para alquilar un apartamento", afirma.

El matrimonio, en proceso de divorcio, se ha denunciado mutuamente. Francisco Javier le imputa malos tratos y el hecho de haberle dejado indocumentado pero asegura no saber qué alega ella contra él. A la espera de que se fijen las vistas, este hombre aboga por llegar a un acuerdo amistoso y por una custodia compartida, figura que no existe en Egipto.