Horta precinta la disco K-ché por nueve meses

El Ajuntament inicia la campaña de mano dura y establece una sanción ejemplar de 48.000 euros al local. Los vecinos afectados aplauden el precinto
Tras años sin poder dormir tranquilos las noches de los viernes y los sábados, los vecinos de la discoteca K-ché, en la calle Lepant, se felicitaban ayer mientras el Ajuntament precintaba el local por un mínimo de nueve meses.
 
Las quejas eran por ruido y vandalismo, pero ha sido un incumplimiento en el aforo lo que ha permitido al Ajuntament iniciar las «medidas contundentes» contra los locales ruidosos y poco respetuosos con el descanso de los vecinos, según explicó ayer a 20 minutos la regidora de Horta-Guinardó, Elsa Blasco.
 
«Un cierre por nueve meses es una sanción muy importante», aclaró Blasco (normalmente, son de seis meses). La intención es que el cierre de K-ché sea «definitivo», pero el expediente –avalado por la conselleria de Interior y por un juez– decreta que sea hasta febrero, y entonces «veremos qué pasa», dijo Blasco.
 
El cierre se acompaña de una sanción de 48.000 euros (45.000 por incumplir el aforo y 3.000 euros por ruidos en la calle).
Una camarera del local, Neus Yus, no pudo evitar echarse a llorar al descubrir que se había quedado sin empleo. Yus afirmó que el aforo hacía tiempo que no se superaba, que las peleas eran las habituales de cualquier local y que la responsabilidad de evitar altercados en la calle es de los cuerpos policiales.
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