Una usuaria enseña su 'burkini'
Una usuaria enseña su 'burkini' (AGENCIAS). AGENCIAS

El 'burkini' ya está desatando sus primeras polémicas en Holanda. Hans Meijer, director de la piscina de la localidad de Zwolle, al norte del país, decidió expulsar a una bañista que llevaba esta prenda porque espantaba a los que usan bañadores normales y propuso horarios especiales para quienes lleven este modelo de traje de baño.

Pero poco después del incidente llegó la rectificación, motivada por la amenaza del Ayuntamiento de la localidad de retirar la subvención municipal de 1.5 millones de euros. La versión oficial, no obstante, es que se ha reconsiderado la decisión por las garantías del Ministerio de Sanidad sobre la higiene y la seguridad de la prenda.

La prenda de la discordia

Esta prenda, mitad burka, mitad bikini , cuesta aproximadamente 150 euros, y sólo puede ser adquirida mediante importación desde Australia, donde reside su creadora, Aheda Zanetti.

Cuesta unos 150 euros
Está fabricada en poliester y recuerda a los trajes de neopreno que usan los buceadores, aunque incluye una túnica de hechura suelta y una capucha que cubre el cuello y que se refuerza con una especie de gorrito de baño.

Muestras de apoyo

Varias voces se han alzado ya en favor de este polémico traje de baño, entre los que destaca el director del Centro Holandés para el Desarrollo Multicultural (FORUM), Sadik Harchaoui, que lamentó que el director de la piscina hiciera "de su gusto una norma", ya que considera que el uso del "burkini" contribuye "a la participación e integración" de las mujeres musulmanas.

Del mismo modo, la secretaria de Estado de Deporte, Jet Bussemaker, destacó recientemente en el Parlamento holandés que el 'burkini' da a las mujeres musulmanas "la oportunidad de poder nadar en instalaciones públicas", lo que ha hecho que la prenda constituya una revolución para muchas mujeres musulmanas.