En estos comicios están llamados a las urnas 35 millones de electores, de los que 33.868.470 residen en España y 1.198.811 viven oficialmente en el extranjero. Los resultados que se anuncien en la noche del 9 de marzo próximo serán los del voto de los residentes en España, y días más tarde se escrutarán por las Juntas Electorales el voto que llegue del extranjero (que normalmente no cambia el resultado).

En esta cita se incorporan 1.711.534 nuevos jóvenes electores respecto a 2004

En estas elecciones se incorporan 1.711.534 nuevos jóvenes electores que no tenían edad para votar en 2004, los cuales constituyen el 5% del censo actual. El electorado se ha ido renovando de elección en elección y hay que señalar que uno de los datos sociológicos más relevante es que ahora son ya mayoría, más del 50%, los electores que sólo han conocido la democracia como sistema político y cumplieron 18 años ya pasado el periodo de la transición política. Para esa mayoría de electores hablar de la dictadura o de las luchas por conseguir las libertades es algo que pertenece a un pasado lejano y para muchos carente de interés. Su interés está sin duda más ligado a la vida en democracia, con sus virtudes y sus defectos (entre otros, precisamente el desinterés por la política y la mayor tendencia a la abstención).

Otro aspecto importante es la gran concentración territorial de los electores en unas pocas autonomías. El 55,8 % está inscrito para votar en estas generales 2008 en cuatro zonas: Andalucía (17,8%), Cataluña (15,2%), Madrid (12,8%) y la Comunidad Valenciana (10%). Entre estas cuatro comunidades eligen 176 escaños, el 50,3% del total. Es por ello que una gran parte del resultado de la elección se dirime allí. En dos de ellas el PSOE tiene hegemonía, Andalucía y Cataluña, mientras que el PP domina en Madrid y en la Comunidad Valenciana. El duelo en estas zonas entre ambos partidos es clave para esta elección.