Las cuencas mineras fueron el motor de la región en los 80 y aunque la minería está de capa caída, quienes trabajaron en el sector soportan aún buena parte del peso económico de la región. Están entre los asturianos más ricos, según los últimos datos de la Sociedad Asturiana de Estudios Económicos e Industriales (Sadei).

De los 20 concejos con mayor renta por habitante, 12 son o fueron mineros. Entre ellos se encuentra Oviedo. La zona entre Tudela Veguín y Olloniego es minera y el ovetense es el concejo más rico de Asturias. Tiene la renta anual  más alta (14.010 €) y es el único que supera los 14.000 euros.

Los ricos

En el centro y las cuencas: Entre los 13.728 € de renta al año de Castrillón, el segundo concejo con más riqueza, y los 12.892 € del número 20 que ocupa Nava, están Llanera, Gijón, Mieres, Noreña, Aller, Siero, San Martín del Rey Aurelio, Carreño, Avilés, Morcín, Riosa, Navia, Laviana, Langreo, Lena, Cangas del Narcea, y Corvera.

El eje que se dibuja entre Avilés, Gijón, Oviedo y las cuencas mineras concentra la mayor riqueza de Asturias y también de población. Sólo en Oviedo, Gijón, Avilés y Mieres viven 618.956 personas, el 57,6% del total los asturianos. En las cuencas reside buena parte de los ricos de la región. Y lo son «por las pensiones y prejubilaciones» derivadas de la minería, explican fuentes de Sadei. A Castrillón le pasa algo similar, pero por las pensiones de la metalurgia.

Los pobres

En la zona rural: Los más pobres viven en las zonas rurales, peor comunicadas y con una población más envejecida. San Tirso de Abres (9.899 € de renta anual) es el concejo más pobre, por delante de Villanueva de Oscos y Taramundi. Todos en el suroccidente.

El jubilado de la mina cobra 1.700 €

Entre el año 2000 y 2004 –del que se disponen los últimos datos–, la renta media por habitante en Asturias subió un 21,2%. Pasó de los 10.517 euros de 2000 a 13.326 cuatro años más tarde. Es decir, los asturianos ganaron, de media, 2.809 euros más. Los puestos de los más ricos y los más pobres se mantienen más o menos invariables. Y la explicación es siempre la misma: las pensiones. Según un informe de 2007 del BBVA, el jubilado del carbón cobra de media 1.700 euros, 1.200 más que el del campo.