El agresor cogió la pistola del vigilante y le encañonó, pero no tenía balas. La Policía Nacional detuvo a un paciente del servicio de urgencias de psiquiatría del hospital San Agustín de Avilés que trató de disparar dos veces a un vigilante.

El hombre, de 31 años, había pedido el alta voluntaria y se había arrancado la vía del brazo, del que manaba mucha sangre.  Cuando los vigilantes de seguridad trataron de calmarle, éste se abalanzó sobre ellos y, tras golpearles, consiguió huir de la sala de urgencias.

Los guardas intentaron reducirle y entonces logró coger el revólver de uno de ellos. Apretó el gatillo dos veces, pero el arma no estaba cargada porque en piquiatría no se pueden llevar con munición. Está detenido y acusado de intento de homicidio.