La Guardia Civil ha desarticulado una peligrosa banda de delincuentes lituanos. Se dedicaban a robar coches, pero, además, sobre sus espaldas pesan crímenes y secuestros.

Los detenidos son ocho personas (seis hombres y dos mujeres) y tenían su base de operaciones en el tranquilo pueblo de Dílar. Estaban especializados en robar turismos Seat León y Volkswagen Golf. Los agentes les imputan directamente el robo de  20 vehículos, pero estiman que han sustraído unos 60.

Tras robarlos –las últimas cuatro sustracciones las llevaron a cabo en Sierra Nevada durante el último mes–, les cambiaban el número de bastidor y las matrículas, y  enviaban los vehículos a Lituania con documentación falsa para venderlos allí con apariencia legal.

No sólo actuaban en Granada, también en provincias como Málaga y Almería, e incluso la Guardia Civil ha recuperado coches robados en Madrid y Barcelona.

Durante los registros que realizaron los agentes en dos viviendas de Dílar se han requisado cuatro centralitas de seguridad, bombines de cerraduras, ordenadores, teléfonos móviles, pistolas de aire comprimido, joyas, dinero, tarjetas de crédito y documentación falsificada, entre otro material.

A uno de los detenidos, cuyas iniciales son D. K., de 32 años, se le acusa de haber participado en el asesinato de dos hombres de nacionalidad búlgara en una calle de Madrid en 2003, crímenes por el que fue arrestado dos años más tarde un ciudadano búlgaro.

Y otro de los lituanos arrestados estaba reclamado por las autoridades de su
país por el secuestro de una persona.

Les cambiaban la centralita

Para robar los vehículos, primero les rompían el bombín de la cerradura y después cambiaban la centralita del  automóvil por otra que llevaban ya preparada, lo que les permitía arrancar y marcharse con el coche. Luego les cambiaban la matrícula por otras previamente robadas en Lituania e Inglaterra y modificaban el número de bastidor.