Radar
Imagen de archivo de un radar. ARCHIVO

La Dirección General de Tráfico (DGT) tiene previsto aumentar el número de radares en las carreteras españolas con el fin fundamental de que los conductores reduzcan la velocidad y no para recaudar, máxime cuando a partir de este martes entrará en vigor el nuevo límite de 90 km/h para coches, motos y autobuses en todas las vías convencionales, esto es, de un carril por sentido y sin desdoblar.

El director general de Tráfico, Pere Navarro, ha indicado en una entrevista que "para hacer frente a la velocidad solo hay los radares, aquí y en cualquier otro país", y que próximamente la DGT comprará cerca de 40 cinemómetros.

"¿Va haber más radares? En Reino Unido hay 7.000, en Francia hay 4.000, en España hay 1.000. En Holanda, que debe ser como Aragón, hay 800. Yo creo que debemos acercarnos un poco a lo que son los estándares europeos", apostilló.

Navarro afirmó que con los radares "no se persigue recaudar" y reiteró que "lo que causa accidentes, muertos o heridos graves es la velocidad". "Los radares están, van haciendo su trabajo de forma razonable. Pero es imprescindible", recalcó.

"Poco a poco"

El director general de Tráfico ha comentado que los radares fijos "siempre han sido visibles con gran cartel" y están incluidos "en todos los navegadores", puesto que el objetivo principal es "que tú levantes el pie del acelerador y cumplas el límite de velocidad, nada más".

Navarro subrayó que los radares móviles de la Guardia Civil de Tráfico no se anuncian y los radares de tramo se van colocando "poco a poco" y "están dando un muy buen resultado". "Nos encontramos tramos en los que tenemos accidentes, colocar el radar de tramo y desaparecen todos los accidentes, los mortales y los de heridos graves", dijo.

Además, Navarro recalcó que "algún radar habrá que poner en las carreteras convencionales" porque ello "va dentro del paquete" cuando este próximo martes entre en vigor una bajada del límite de velocidad de 100 a 90 km/h en unos 10.000 kilómetros de carreteras convencionales.

El proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2019 recoge que la DGT prevé recaudar este año alrededor de 355,91 millones de euros en multas y sanciones a los conductores que quebranten las normas de circulación, lo que supone 'congelar' la misma cantidad anual que desde 2016 y la cifra más baja desde 2007.

Las cuentas estatales de años anteriores indican que la previsión de recaudación por multas de tráfico fue de 322 millones de euros en 2007, aumentó a 360,64 millones al año siguiente y la cifra creció hasta los 431,98 millones de 2010. A partir de entonces, fue descendiendo gradualmente, con algún ligero repunte, hasta los 355,91 millones de los cuatro últimos años.