También a los regantes de la Cuenca del Ebro. La expansión del mejillón cebra por la Cuenca del Ebro ha comenzado a afectar a las comunidades de regantes, así como a la potabilizadora de Zaragoza o la toma de agua de diferentes ayuntamientos.

Según la responsable de Calidad Biológica de la Confederación Hidrográfica del Ebro, Concha Durán, hay que buscar tratamientos eficaces contra este molusco que no sean perjudiciales con el medio ambiente y ayudas económicas para los regantes.

El sistema de cloración y filtración para erradicar el mejillón cebra cuesta unos 600.000 euros, y otros 40.000 de mantenimiento anual. Este sistema, sin embargo, sólo es eficaz en espacios cerrados, ya que es muy perjudicial para los ecosistemas del medio natural.

Por otra parte, la DGA aprobó ayer subvencionar, con 5,13 millones, la modernización de regadíos en las comunidades Término de Rabal (Zaragoza), San Blas de Fonz y Huerta Alta de Pomar de Cinca (Huesca).