Vecinos de A Sardiñeira exigieron ayer por segundo martes consecutivo y con pancartas con el lema ¿A qué esperan, a que haya muertos?, que el Ayuntamiento construya una pasarela exclusivamente peatonal. Reclaman su derecho a no tener que llevar al colegio a sus hijos con el miedo a ser atropellados por un coche. «Estamos pensando ya en hacer una cacerolada. Si hace falta, frente a la casa del alcalde», advirtió uno de los afectados. Ya planean un nuevo calendario de movilizaciones y no descartan plantarse cada sábado en el feirón de Os Mallos ante cientos de coruñeses. Tras cinco escritos y siete entrevistas con responsables municipales, aún no saben nada sobre la prometida pasarela que, dicen, evitaría a los niños tener que esquivar los coches.