Laura M.I, boliviana de 22 años, llevaba desde el pasado domingo sin acudir a su puesto de trabajo. La madrugada del lunes al martes, cerca de las 4.00 horas, su cadáver aparecía en un bajo de la calle Salitre de Lavapiés, número 43, con dos puñaladas profundas en el tórax y otra en el abdomen. Su presunto agresor, Néstor Wilfredo V.S, boliviano de 29 años, era también su pareja, aunque, a diferencia Laura, se encontraba en España en situación irregular.

El presunto agresor intentó suicidarse cortándose las venas

Unos amigos suyos llamaron ayer a la Policía poco después de que Néstor se presentara en su domicilio de la calle de Santa María de la Cabeza (Usera) con cortes en las muñecas y confesara su crimen. Había intentado suicidarse. Sin antecedentes La pareja, de la que no se conoce ninguna denuncia previa por malos tratos, llevaba un par de meses viviendo en régimen de alquiler en el piso de la calle Salitre donde apareció la fallecida.

Varios de los vecinos consultados ayer por este periódico explicaron que apenas les conocían. «Nunca les habíamos oído discutir», afirmaban, aunque el de la puerta contigua aseguró que la madrugada del domingo al lunes (dos días antes de que apareciera el cuerpo de la joven) les había oído gritar. Los médicos de emergencias que hallaron el cadáver estimaron que Laura podría llevar más de doce horas muerta.

La vicecónsul de Bolivia en España, Saddot Castañón, esperaba ayer que algún familiar de la víctima se pusiera en contacto con ella para reconocer el cadáver, «seguramente vivía sola en España. Ni siquiera nos ha llamado algún compañero de trabajo o conocido», explicaba. Néstor permanece detenido por la Policía antes de que pase a disposición judicial.