Cumbre Iberoamericana
Zapatero pronuncia un discurso antes de la inauguración oficial de la Cumbre Iberoamericana. (Ángel Díaz/ EFE). ÁNGEL DÍAZ / EFE

18 de abril de 2004. Dos días después de haber sido investido presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero anuncia el regreso de las tropas de Irak, cumpliendo así con una de sus principales promesas electorales.

Zapatero trata de emprender un giro hacia Europa, Latinoamérica y la ONU

La decisión es el comienzo de una nueva orientación de la política exterior española. Frente al atlantismo de Aznar, Zapatero trata de emprender un giro hacia Europa, Latinoamérica y la ONU, tal y como había anunciado desde la oposición. Su principal apuesta en el viejo continente pasa por la aprobación del proyecto de Constitución Europea, un trámite que el Gobierno supera, con el 76% de los votos a favor, en 2005, pero con una participación de solo el 42%.

Frente a la amenaza global del terrorismo, Zapatero pone en marcha uno de los puntos más ambiciosos de su programa electoral, la Alianza de Civilizaciones, para el que cuenta con el apoyo de 80 países y un aliado, el primer ministro turco Tayip Erdogan. Con ella, Zapatero busca primar el diálogo entre culturas como medida preventiva ante los conflictos.

Asignaturas pendientes

En la práctica, las cosas no han sido tan sencillas. Tras la retirada de Irak, las relaciones entre España y EEUU se enfrían, en un ambiente que se mantendrá durante toda la legislatura. Además, desde varios sectores se critica que las tropas españolas permanezcan en Afganistán. Tras triunfar en nuestro país, el proyecto de Constitución Europea es rechazado en Francia y Holanda, dejando en evidencia a España y obligando a una revisión de la construcción europea.

El proyecto de Constitución Europea es rechazado en Francia y Holanda

Chirac y Schroeder tienen buena sintonía con Zapatero, pero sus días en el poder están contados, y el idilio con sus sucesores, Sarkozy y Merkel, es más complejo. La prueba llega el pasado diciembre cuando ambos muestran su apoyo a Mariano Rajoy.

Pese a contar con el apoyo de la ONU, la Alianza de Civilizaciones recibe numerosas críticas, que tachan de inocente al presidente español y le acusan de relativismo moral por igualar distintas culturas. La Cumbre Iberoamericana de noviembre de 2007 y el famoso «¿Por qué no te callas?» del Rey a Hugo Chávez tensan las relaciones entre España y Venezuela.

El último episodio de contratiempos llega al borde de las elecciones, cuando España se queda sola,junto a la Rusia de Putin, en su rechazo a la independencia de Kosovo.