El Govern tiene previsto licitar este año el proyecto del nuevo carril para autobuses y vehículos de alta ocupación (VAO) que se implantará en la c arretera C-58, que une Terrassa con Barcelona, con el objetivo de que esté en funcionamiento a mediados del 2009.


Quiere reducir a la mitad la siniestralidad en el próximo trienio
Esta es una de las 57 medidas que incluye el plan de seguridad viaria 2008-2010, con el que el Ejecutivo catalán, que ha dado hoy luz verde al proyecto, quiere reducir a la mitad la siniestralidad en el próximo trienio respecto al año 2000, siguiendo una directiva de la Unión Europea.

Este plan, que cuenta con un presupuesto inicial de 250 millones de euros, prevé crear carriles especiales para el transporte colectivo y vehículos VAO, aquellos que tienen más de dos ocupantes, para reducir la mortalidad y los colapsos en los principales accesos a la capital catalana.

Proyectos similares en la B-23 y la C-31

El Ministerio de Fomento "está acabando de hacer el proyecto de la B-23", según ha informado el conseller de Interior, Joan Saura, que ha añadido que la intención de la Generalitat es implantar una vía similar en la carretera C-31, de Badalona a Montgat.

El plan de seguridad viaria, impulsado por el Servei Català de Trànsit, incluye asimismo la instalación de 105 nuevos radares, a razón de 35 cada año, en las carreteras catalanas donde exista una mayor siniestralidad vinculada al exceso de velocidad.