La tienda de muebles Rustiko mandó a sus clientes una tarjeta de felicitación por Navidad, en la que les anunciaba que les regalaba 12 huevos.

No lo hicieron por la subida de precios de este alimento, sino que enviaron su valor en dinero y en nombre de cada comprador, a la India, para un proyecto de la Fundación Vicente Ferrer. Desde hace cuatro años, colaboran con la ONG, aunque nunca habían implicado al público.

Así, en vez de hacerles el obsequio, como de costumbre, han decidido invertir 3.000 euros en solidaridad para que 300 embarazadas, ancianos, lactantes y niños de Anantapur, una de las regiones más pobres y secas de la India, tengan un suplemento alimenticio este año.

Esta ayuda les librará de problemas en el parto o enfermedades respiratorias. El proyecto también prevé ayudarles para crear sus propios huertos familiares, criar vacas y así procurarse leche, y comprar gallinas.