Pedro Sánchez
Pedro Sánchez en el Foro Económico Mundial de Davos. GIAN EHRENZELLER / EFE

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha dicho en el Foro Económico Mundial en la ciudad suiza de Davos que hay que trabajar contra las "desigualdades inaceptables" que persisten con el crecimiento económico, porque son las que alimentan "los populismos y el nacionalismo reaccionario".

"La política debe acelerar el ritmo de forma responsable porque si no aparecerán políticos sin escrúpulos que harán que se agraven las grietas de la sociedad", dijo Sánchez en su intervención en el plenario del Foro.

El jefe del Ejecutivo español subrayó en su discurso la fortaleza de la economía española y recalcó que España "inspira confianza tanto en las organizaciones internacionales como en los mercados financieros".

Sánchez es el primer presidente de Gobierno español que va a Davos en nueve años, ya que el último en hacerlo fue José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy no estuvo en ninguna ocasión durante su tiempo en La Moncloa.

Defensa de la izquierda

Un día después de que el presidente de Brasil, el ultraderechista Jair Bolsonaro, augurase ante este mismo escenario que "la izquierda no prevalecerá" en América Latina, Sánchez vaticinó un futuro muy distinto para las ideas progresistas en el mundo.

Tras negar que la izquierda esté en crisis en el mundo, consideró que, por el contrario, son las políticas progresistas las que traen ideas nuevas y medidas que pueden ser vistas como "revolucionarias" pero que son necesarias, como la redistribución de la riqueza o la renta básica universal.

Auguró incluso que éstas políticas sentarán las bases de un "nuevo pacto social" para esta "nueva era" y las contrapuso a dos corrientes que en su opinión ya han demostrado su fracaso: el "proteccionismo conservador provincial" y, sobre todo, el neoliberalismo.

Pedro Sánchez responsabilizó a las políticas neoliberales de haber provocado la "gran recesión" y de seguir ofreciendo un modelo "cada vez más hostil para los que no son más poderosos".

Antes de exponer esta tesis, el presidente del Gobierno español había advertido de que aunque muchos países han dejado atrás la última gran recesión, se corre el riesgo de "olvidarlo todo" y volver a caer en los mismos errores, y lamentó que se haya bajado la guardia en muchos aspectos.

Advirtió así de que en este momento de crecimiento y  revolución digital pueden aparecer "nuevas brechas" y "desigualdades inaceptables" si esa revolución no llega a todos.

"Políticos sin escrúpulos"

"La política debe acelerar el ritmo de forma responsable porque si no aparecerán políticos sin escrúpulos que harán que se agraven las grietas de la sociedad", dijo Sánchez en su intervención en el plenario del Foro Económico Mundial.

Y recalcó que, si en estos años no se hubiera olvidado que la economía debe estar "siempre al servicio de las personas", quizás no habrían "llegado tan lejos los populismos nacionalistas".

Apostó por todo ello por un crecimiento sostenido y por un modelo económico ecológico e inclusivo para frenar a esos populismos.

Por otra parte, en su defensa de la fortaleza economía del país, Pedro Sánchez dijo que España "inspira confianza tanto en las organizaciones internacionales como en los mercados financieros".

Una confianza que se plasma en el aumento de la inversión extranjera y que se debe, consideró, a cuatro factores: la "armonía social" con las condiciones laborales, la "certidumbre jurídica", las "instituciones y empresas fuertes" y en que es un país "singularmente europeísta".

Con grandes empresas

El mandatario aprovecha esta cita para reunirse con directivos de multinacionales que tienen intereses actuales o futuros en España. Ya lo ha hecho con ejecutivos de Microsoft.

También ha tenido un encuentro con representantes de Arcelor Mittal.

Sánchez se ha reunido también con la consejera delegada de Booking, Gillian Tans. Este jueves completará sus contactos con directivos de Facebook, IBM y Amazon Web Services y participará en un debate sobre Europa.