El número 3 de la calle Argantonio de Sevilla amanece este jueves envuelto en un halo de tristeza más intenso de lo habitual. Y es que este 24 de enero hace justamente diez años que la joven Marta del Castillo salió de allí, del domicilio familiar, para no regresar jamás. Tenía 17 años y toda una vida por delante que Miguel Carcaño, su asesino confeso, le sesgó a no demasiados metros de allí, en su piso de la calle León XIII.

Eso es al menos lo que dicta la sentencia que condenó a Carcaño en 2012 a 20 años de prisión -a los que se añadieron 1 año y tres meses más por el dolor infringido a la familia- por el asesinato de Marta. Pero sus padres nunca han creído que él fuese el responsable directo.

De todas las versiones que Miguel ofreció a la Policía, Antonio del Castillo y Eva Casanueva piensan que precisamente la última es la que se ajusta más a lo ocurrido de verdad. Según esa versión, fue el hermano de Carcaño, Francisco Javier Delgado, el que mató a Marta cuando esta intentó mediar en una discusión entre ambos.

No lo cree así el fiscal que llevó el caso, Luis Martín Robredo, que considera esa versión "completamente inverosímil e increíble". Apuesta, en cambio, por la versión que dio Carcaño el 17 de marzo de 2009, según la cual entre él y Francisco Javier García Marín, el Cuco, violaron y mataron a Marta. "Es la más espontánea, la primera", afirma el fiscal, que está convencido de que los restos de la joven están en el río.

Lo que sí tiene claro Martín Robredo es que "participaron varios" en el crimen. "Está claro que no pudo ser cosa de uno solo", afirma. Y añade que, durante el juicio, estaba convencido de que se condenaría a Carcaño por homicidio y a Samuel Benítez por encubrimiento.

Todos absueltos

Pero Benítez fue absuelto, al igual que Delgado y su novia, María García Mendaro, en el juicio que se celebró contra los cuatro adultos investigados. El otro encausado por el crimen de Marta, el Cuco, fue juzgado por separado al ser entonces menor de edad. Fue condenado por encubrimiento a dos años y 11 meses de internamiento en un centro.

La sentencia del Cuco determinó que este ayudó a Carcaño a sacar el cuerpo de Marta de León XIII entre las 1.00 y las 1.30 horas de la madrugada. Mientras, el fallo que condenó a Carcaño y dejó libres a los otros tres investigados consideró probado que Miguel, junto a otros no identificados, sacó el cadáver entre las 10.00 y las 10.30 horas de la noche.

"Unos padres no pueden entender que haya dos sentencias tan contradictorias", aseguró recientemente la madre de Marta en una entrevista concedida a EFE. Pero Eva asume que el caso está "judicialmente cerrado", pese a que el juzgado de Instrucción 4 de Sevilla lo mantiene abierto por si aparecieran nuevas pruebas que pudieran llevar al paradero de Marta.

El fiscal Martín Robredo recuerda, respecto a una posible repetición del juicio contra los adultos, que "ya es cosa resuelta". Es decir, no se puede juzgar a las mismas personas por los mismos delitos. Salvo que se encontraran nuevas pruebas "objetivas y directas" que implicaran al hermano de Miguel, a Samuel o a María en el crimen, por lo que se les podría juzgar no por encubrimiento, como en 2011, sino por homicidio o asesinato, siempre que no prescriban los hechos, lo que sucederá dentro de diez años.

Carcaño, en prisión desde 2009 (cuando entró de forma preventiva), ha cumplido ya una cuarta parte de su condena y tiene derecho a salir de la prisión de Herrera de la Mancha (Ciudad Real) en la que cumple su pena. No en vano, ha solicitado varios permisos para ello, pero todos le han sido denegados.

En cuanto al Cuco, algunos medios de comunicación lo han localizado viviendo en una pequeña localidad al sur de Francia, desde donde sigue defendiendo su inocencia. También allí vivía hasta hace poco Samuel, que tal y como se ha podido saber a través de las redes sociales, ha sido padre. Del hermano de Miguel y de la que entonces era su novia, María García Mendaro, poco o nada se sabe.

Manifestación en Sevilla

Lo único que Antonio y Eva quieren a estas alturas es encontrar a su hija, y eso es lo que mantiene en pie a la familia, que no ha dejado de buscar a Marta en todos estos años. Las búsquedas han sido numerosas -varias veces en el río, en un vertedero de Alcalá de Guadaíra, en una finca de La Rinconada...-, pero por desgracia, todas ellas infructuosas. Las dos últimas tuvieron lugar en febrero y mayo de 2017, en el Guadalquivir y en Camas.

Pero la lucha sigue. También por parte del abuelo materno de la joven sevillana, José Antonio Casanueva, que a sus 82 años es uno de los pilares que más fuerza da a los padres de Marta. Recientemente, Casanueva ha vuelto a solicitar a la Fiscalía que se repita el juicio. Y volverá a hacerlo este sábado en Sevilla (12.00 horas desde los Jardines de Murillo), en una manifestación que se prevé multitudinaria, como todas las que se han celebrado en recuerdo de la joven asesinada. Porque 'Todos somos Marta'.

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