Pelos
Los pelos pueden delatar dónde has estado.
El cabello registra el lugar donde una persona ha bebido agua y el dato ya se usa para rastrear movimientos de un criminal o los de una víctima de asesinato, según un estudio divulgado este martes por la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

Los análisis forenses del cabello de una persona también podrían ser útiles para los antropólogos, los arqueólogos y los médicos, además de la policía, reveló el informe del estudio realizado por científicos de la Universidad de Utah (inglés).

Se han descubierto variaciones importantes en los isótopos de hidrógeno y oxígeno en el cabello y el agua

"Uno es lo que come y bebe, y eso queda registrado en el cabello", señaló el geoquímico Thure Cerlin, que llevó a cabo la investigación junto al ecólogo Jim Ehleringer.

Según Ehleringer, el grupo ha descubierto variaciones importantes en los isótopos de hidrógeno y oxígeno en el cabello y en el agua, los cuales tienen que ver directamente con el lugar donde vive esa persona en Estados Unidos.

"La policía ya lo está utilizando (el cabello) para reconstruir la procedencia de una víctima de homicidio", señaló.

El agua potable, distinta según la zona

El agua potable de una zona tiene un registro que se concreta en el cabello. Ese registro no se modifica con otros líquidos que se beben porque "una parte importante de las cervezas, las bebidas gaseosas y la leche tienen un origen local", manifestó Ehleringer.

Según los científicos, la policía podría usar esta técnica para investigar la coartada de un presunto criminal que afirma no haber estado en la región donde ocurrió el delito del que se le acusa.

La policía podría usar esta técnica para investigar la coartada de un presunto criminal
Ehleringer manifiesta que los antropólogos y los arqueólogos también podrían usar el método para analizar muestras de cabello antiguo, que muestren los senderos de las migraciones de los nativos norteamericanos antes de la llegada del hombre blanco al continente.

Para comprender cómo el agua afecta los niveles de isótopos en el cabello, los científicos tuvieron que aprender la forma de determinar la influencia de los alimentos en ese cabello.

Así, por ejemplo, debido a que los diabéticos tienen un alto consumo de agua, la proporción de oxígeno en su cabello procedente tanto del agua como de sus alimentos debería ser diferente a la de los no diabéticos.