Más de 15.000 euros separan al pueblo más rico del más pobre de la provincia. Son Benahavís (21.054 euros de renta neta media por habitante en 2005) y Salares (5.827 euros). Estos números se recogen en el informe Datos básicos de los municipios andaluces 2008 (Instituto de Estadística de Andalucía).

El ejercicio de comparar los índices de los municipios  con los andaluces trae buenas y malas noticias.
comparativa

Positivo

La renta media de la provincia (16.126 euros) es 765 euros superior al promedio regional.

Negativo

89 de los 100 municipios que componen Málaga registran niveles de renta inferiores a la media regional. Sólo Alhaurín de la Torre, Benahavís, Benalmádena, Estepona, Fuengirola, Málaga, Manilva, Marbella, Mijas, Rincón de la Victoria y Torremolinos son más ricos que el promedio de Andalucía.

Todas las anteriores son poblaciones del litoral, a excepción de Alhaurín de la Torre. La riqueza es claramente inferior en el interior de la provincia, hasta el punto de que ni siquiera las capitales de comarca como Antequera y Ronda alcanzan los 15.361 euros de renta andaluza (15.182 y 14.909, respectivamente).

Además, entre esos 89 municipios hay siete con rentas tan bajas que son incluso inferiores a la mitad de la media andaluza: Almáchar, Árchez, Arenas, Benamargosa, Comares, Cútar y Salares; todos se encuentran en la comarca de la Axarquía, cuya capital, Vélez-Málaga, registra 14.183 euros de renta media.

Polos opuestos

Benahavís

Ubicado en la Costa del Sol Occidental (aunque no es una localidad con mar), su población sobrepasa los 3.200 habitantes, de los que 1.676 son extranjeros. De ellos, el 47% proviene del Reino Unido. Sólo el 13% de su censo es mayor de 65 años.

Salares

Este municipio axárquico tiene 228 habitantes (43 han nacido en otro país). Entre los foráneos, los británicos también son mayoría (43% de los extranjeros). Pero el 30% de los censados ha superado los 65 años de edad.

«Esto es un aviso a navegantes»

«Los datos muestran que hay una notable desigualdad. Las comarcas muestran datos significativamente diferenciados», explica el catedrático en Economía Aplicada de la Universidad de Málaga Juan Torres. «Los datos deben servir de aviso a navegantes, en este caso a los poderes públicos, quienes tienen la obligación ineludible de garantizar la igualdad entre los ciudadanos. Se debe actuar con más voluntad, firmeza y eficacia para corregir desequilibrios», señala. «Se puede haber consolidado una dualidad de ingresos y modos de vida con implicaciones en el disfrute de bienes y servicios privados y sociales».