La Policía Nacional detuvo en Avilés a dos empresarios acusados de estafar a unos 25 inmigrantes, casi todos ellos de origen dominicano. Según fuentes policiales, los detenidos exigían a cada una de sus víctimas unos 3.000 euros a cambio de un empleo y de tramitarles los permisos de trabajo. Pese a que los empresarios se jactaban ante sus víctimas de sus importantes contactos, las solicitudes tramitadas eran denegadas o ni siquiera obtenían respuesta.