Manuel Giménez Larraz
Manuel Giménez Larraz, hijo de Manuel Giménez Abad, en las Cortes de Aragón. HERALDO

El mismo día del asesinato de Greogio Ordoñez, y enmaracada en la Convención Nacional, el PP acogió una mesa para reivindicar la memoria de las víctimas del terrorismo. Las menciones de rechazo del terrorismo de ETA fueron constantes en las intervenciones del cónclave, pero la formación quiso darle prioridad a la temática.

En esa mesa participó Manuel Giménez Larraz, hijo del asesinado por la banda terrorista, Manuel Giménez Abad y que actualmente preside la fundación que lleva los apellidos de su padre. Atendió a 20minutos en la Convención. "Hace falta fomentar la parte educativa, educar a las nuevas generaciones contándoles lo que fue ETA", dijo convencido.

Reconoce que es normal que el debate se vaya eliminando de la escena pública, porque "ETA ha dejado de aparecer en las portadas porque ya no hay asesinatos", y asegura que ha estado preparado para ello. Eso sí, se mostró preocupado por el hecho de que se dé legitimidad a mensajes de partidos como Bildu, que son "perfectamente combatibles y rebatibles".

Sobre Otegi, es rotundo: "Tendría que estar inahibilitado, no está legitimado para hacer política en ningún país democrático". Para Giménez, el mayor problema de que se normalicen esos discursos reside en que no hay "unos valores civicos claros" sobre los que asentarse. "Estamos en un país tan ideologizado que solo vemos a izquierda y a derecha, nada por encima".

Para él, un gran problema está en que los partidos de izquierdas se acerquen a ese tipo de discursos porque las formaciones que los promulgan tienen "propuestas de izquierda". Aclaró que "falta constantemente entender qué ha sido y qué hizo ETA", y este sentido, lamentó que PP y PSOE se hayan distanciado tanto, más si cabe cuando se unieron para luchar contra la banda terrorista.

En este sentido, desveló que se sintió "desamparado y decepcionado" con la foto de Idoia Mendía con el propio Otegi, concretamente por la historia que comparten los socialistas como víctimas también de ETA.

Giménez Larraz tiene una cosa clara por encima de todas: él no es capaz de perdonar. "Porque el asesinato de mi padre no está resuelto", sentenció. Entiende que cada persona decide por sí misma si perdonar o no, y olvidar, reconoce, "tampoco se olvida, es imposible".

A Manuel Giménez Larraz los terroristas le arrebataron a su padre. "Pero quien más perdió fue sin duda él", concreta, y lamenta que sus hijas "no hayan podido conocer a su abuelo".