... pasos de cebra, paradas de bus y plazas de minusválidos. Ya no es sólo un instrumento para declararle la guerra a la doble fila, el multamóvil, o multacar, como lo denominó ayer el alcalde, marcará de cerca a cualquier vehículo que esté mal aparcado, ya sea en una esquina, en una parada de autobús o de taxi, sobre un paso de cebra, obstaculizando bordillos rebajados o en plazas reservadas a los discapacitados.

Es una ofensiva total contra los infractores. Y una ayuda para el tráfico, ya que un coche en doble fila en una calle con densidad alta de vehículos puede reducir la circulación en un 50%.

Los dos coches, equipados con cámaras que pueden fotografiar la infracción y tramitar directamente la denuncia, ya han realizado todo tipo de prácticas y están a punto de comenzar la batalla con un arma poderosa: la multa.

En este sentido, el propio Javier León de la Riva, reconoció ayer que «están llegando multas a mansalva» procedentes de los radares fijos instalados por toda la ciudad y recordó que son de las que quitan puntos.