Niño en el coche
Imagen de archivo de un niño en un coche. ATLAS

Un niño de 3 años ha muerto aplastado por uno de los asientos del vehículo en el que viajaba junto a su madre y el novio de esta, cuando el hombre quiso "darle una lección" porque le ponía nervioso el ruido que hacía el pequeño.

Los hechos ocurrieron en febrero de 2018, durante un viaje en coche en el sur de Londres de la madre del pequeño, su novio, Stephen Waterson, una amiga de esta y su hijo, Alfie Lamb.

Alfie estuvo muy revoltoso todo el camino, moviéndose y gritando. Esto puso muy nervioso a Waterson, según informa BBC, por lo que decidió "darle una lección" que terminaría yéndosele de las manos, y reclinó el asiento delantero hacia atrás, aplastándole, ya que se encontraba en el reposapiés justo delante de su madre.

Al notar el peso del asiento, el pequeño comenzó a llorar pidiendo ayuda a su madre gritando "mami", según se ha conocido en el juicio. Waterson no se detuvo y ejerció más presión contra Alfie hasta que ya no se escuchó nada.

Todos los presentes en el coche declararon que creían que Alfie se había dormido, y que se dieron cuenta de la situación del niño al llegar al destino, donde le trasladaron al hospital. Finalmente falleció unos días después.

Lesiones similares a las de un accidente de tráfico

El Dr. Andreas Marnerides, encargado de realizar la autopsia, declaró que las lesiones que presentaba Alfie eran muy parecidas a las que se producen en un accidente de tráfico, y que estas fueron ocasionadas por el "aumento de la presión en el cuerpo".

El niño presentaba hemorragias externas y pequeños hematomas a causa de la rotura de las venas. Marnerides apunta que su muerte se debió a una lesión cerebral isquémica causada por la privación de sangre y oxígeno y la asfixia por aplastamiento.

Tanto la madre como su pareja se han declarado inocentes, aunque aún no se conoce una sentencia definitiva.