José Javier Salvador Calvo, el asesino de Rebeca Santamalia, quien fuera su abogada defensora en el juicio por matar en 2003 a su mujer y con quien mantenía una relación sentimental, obtuvo la libertad condicional en enero de 2017, cuatro años antes de finalizar los 18 años de prisión a los que fue condenado en 2005 —debía salir en junio de 2021—.

Rebeca Santamalia fue también quien logró esa excarcelación antes de tiempo tras presentar, en 2016, un recurso ante el juez de Vigilancia Penitenciaria, que le otorgó la libertad condicional en contra del criterio del fiscal y de la Junta de Tratamiento de la prisión de Zuera, donde Salvador fue trasladado en 2013.

Según un documento al que ha accedido El País, varios expertos penitenciarios destacaron en sus informes que "el pronóstico de integración social" de José Javier Salvador era "desfavorable" ya que no había abonado la mayor parte de la cantidad que debía pagar en concepto de responsabilidad civil a los familiares de su esposa, su primera víctima.

A Salvador se le concedió el tercer grado penitenciario en 2011, lo que le permitió disfrutar desde ese momento y durante cinco años de innumerables permisos fuera de la prisión de Teruel —donde ingresó en 2003— en régimen de semilibertad y hasta había conseguido trabajo fuera, que mantenía con regularidad. Sin embargo, esa decisión se tomó también con un informe desfavorable de la Junta de Tratamiento de la prisión de Teruel.

En 2013 fue trasladado a la prisión de Zuera (Zaragoza), donde mantuvo un buen comportamiento. Fue en 2015, y ante la negativa de Instituciones Penitenciarias a concederle la libertad condicional, cuando José Javier Salvador presentó su primer recurso ante el juez de Vigilancia Penitenciaria número 2 de Aragón, quien lo desestimó.

Un año después, en 2016, su letrada, Rebeca Santamalia, volvió a solicitar esa libertad condicional y nuevamente presentó recurso ante el mismo juzgado. En un auto dictado en diciembre de 2016, el juez de Vigilancia Penitenciaria número 2 de Aragón, entendiendo que había cumplido las tres cuartas partes de la condena y que cumplía con todos los demás condicionantes que la ley impone, acordó concederle la libertad condicional, constatando además que en los cinco años que había gozado de salidas fuera del centro penitenciario no había protagonizado incidente alguno de ningún tipo.

Asimismo, dicho juez señalaba que Salvador había asistido en la cárcel a un "programa específico" para la reinserción de los presos por violencia de género.

En el mismo auto, el juez acordó que este hombre abonara una cantidad de 300 euros mensuales en concepto de responsabilidad civil. Pasado el plazo legal establecido, el auto se convirtió en firme ya que el Ministerio Fiscal tampoco recurrió la resolución judicial adoptada, según aclaró este viernes el TSJA en una nota de prensa.

Apenas un año después de haber sido puesto en libertad, Salvador volvió a matar a otra mujer, Rebeca Santamalia, quien fue su abogada defensora durante todo ese tiempo y con quien mantenía una relación sentimental, para posteriormente quitarse la vida tirándose por un puente de Teruel.

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