La Guàrdia Urbana detuvo a dos hermanos de 26 y 30 años, vecinos de Barcelona, Ález y Óscar Z. C., que se hacían pasar por policías para registrar a peatones y robar sus pertenencias. Los arrestos se produjeron el sábado en la calle Consell de Cent cuando una patrulla se percató de que dos personas registraban a un tercero, al que tenían contra la pared y con las piernas abiertas. Con el objetivo de colaborar en lo que parecía una operación policial, los agentes se acercaron al tumulto, pero los dos supuestos policías emprendieron la huida, siendo detenidos poco después.