La Policía Nacional ha interceptado varias dosis de cocaína negra en las últimas operaciones destinadas a erradicar la venta de droga en la ciudad. Este sustancia es muy difícil de detectar, porque no tiene olor y los perros adiestrados suelen pasarla por alto. Su consumo todavía es minoritario en Santiago, pero las fuerzas de seguridad temen un incremento en los próximos meses por los efectos que provoca. Los expertos aseguran que coloca con una pequeña dosis. Por otra parte, en Compostela han aumentado los pisos que se dedican a la venta de cocaína y marihuana, las dos drogas más habituales en la ciudad.