Las distorsiones de nuestro sistema electoral incide en unos costes bastantes diferentes para las distintas candidaturas a la hora de traducir sus votos en escaños.

Por supuesto los votos por escaño dependen en primer lugar del mayor o menor número de votantes que acudan a las urnas, pero es comparativamente como mejor se pueden ver las diferencias de lo que les cuesta a las candidaturas sus escaños.

El gráfico muestra los votos que costaron cada escaño en las tres últimas Generales.

Escaños por votos

Como se puede observar en cada elección es el PP el partido al que le salen más baratos sus escaños, unos diez mil votos menos el escaño que el promedio. Al PSOE le cuestan algo más que a su principal competidor, aunque en las anteriores elecciones de 2004 la diferencia del coste en votos entre PP y PSOE se redujo bastante.

En todo caso a estas dos grandes candidaturas los escaños les vienen bastante mas "baratos" los escaños que a las demás candidaturas, es decir necesitan menos votos para obtener un diputado.

En el extremo opuesto está el caso de IU/IC, el coste de cuyos escaños es cada vez más alto de elección en elección. Si en 1996 era el doble de lo que les cuestan al PP o al PSOE, en las precedentes Generales de 2004 el costo fue cuatro veces más que el de las dos primeras candidaturas. Ello se explica por la dificultad creciente para IU de alcanzar el mínimo de votos para entrar en una casilla productiva en el reparto de escaños que hace la ley d'Hondt en las circunscripciones en donde antes los tenía (en particular en Andalucía) y la perdida consiguiente de miles de sus votos que se transforman en improductivos.


En todo caso el ejemplo de IU muestra claramente la distorsión que genera nuestro sistema electoral con los partidos minoritarios de ámbito estatal que representan las ideas de cientos de miles de electores.

Por último, los principales partidos nacionalistas tienen como promedio unos costos ligeramente más altos que el PP o el PSOE, aunque como ya se ha comentado en esta serie se ven beneficiados en el reparto de escaños por otras razones (la concentración de sus votos en una pocas circunscripciones, lo que les hace una relación costo/beneficio muy favorable).