Todas las irregularidades del pozo de Totalán en el que se cayó el niño Julen

Miembros de la Guardia Civil en los alrededores de la finca privada en la localidad malagueña de Totalán, donde se trabaja en el rescate del niño de dos años que cayó a un pozo.
Miembros de la Guardia Civil en los alrededores de la finca privada en la localidad malagueña de Totalán, donde se trabaja en el rescate del niño de dos años que cayó a un pozo.
Daniel Pérez / EFE
El pocero que hizo la prospección asegura que tapó el pozo donde cayó Julen, con una piedra encajada en la boca. Así lo ha declarado dos veces ante la Guardia Civil, pero cree que alguien la pudo retirar. Si la piedra se podía quitar, dicen los expertos, eso no es un buen sellado. Sellar un pozo significa rellenarlo de nuevo hasta el fondo.

Las actuaciones para abrir el pozo de Totalán (Málaga) en el que desde el pasado domingo se busca a Julen, el niño de dos años, no constan en la Junta de Andalucía, ya que esta administración no tiene ningún expediente de petición sobre el caudal ni se emitió autorización al respecto por parte del área de Minas.

Para solicitar la autorización de obras de captación de aguas subterráneas es necesario presentar una solicitud a la Dirección General de Minas, junto con numerosos documentos, entre ellos la resolución de concesión de aprovechamiento o un informe favorable emitido por el organismo de cuenca competente, además de un proyecto técnico.

En el caso de este pozo, el subdirector general de Dominio Público Hidráulico y Calidad de las Aguas en la Demarcación de las Cuencas Mediterráneas Andaluzas, Fernando Ferragut, ha señalado que "no les consta ningún expediente de petición" de caudal; mientras que, tras conocer las coordenadas del lugar, se ha comprobado que "no se ha autorizado nada" por Minas en cuanto a las excavaciones.

Ferragut ha señalado que "para hacer cualquier tipo de pozo, aunque sea el que llamamos de investigación, que es para ver si hay agua, es obligatorio contar con los permisos de los organismos de Cuenca y de Minas".

El responsable de la empresa que realizó la excavación hace un mes sin que se obtuviera resultados positivos, ha estado este martes en la zona donde se encuentra el pozo y ha señalado a varios medios de comunicación que dejó el agujero tapado con una piedra de unas dimensiones superiores al hueco, aunque ha señalado que luego "se han realizado movimientos de tierra".

Los expertos aseguran, sin embargo, que dejar una piedra no es un buen sellado de un pozo de prospección, que se debe rellenar con la tierra extraida u hormigonar. La Junta obliga a cerrar los agujeros que no se van a utilizar, so pena de multa de entre 6.000 y 300.000 euros por infracción grave.

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