Vista general de la sesión plenaria martes 15 de enero 2019 del Parlamento de Estrasburgo.
Sesión plenaria en el Parlamento de Estrasburgo. Mariscal /EFE

La Unión Europea ha celebrado este martes en la Eurocámara el vigésimo aniversario de la introducción del euro con el reconocimiento de que, tras una década de profunda crisis financiera, su Unión Económica y Monetaria necesita cambios que le permitan seguir creciendo y competir globalmente.

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha señalado durante la comparecencia celebrada en Estrasburgo que muchos les calificaron de "locos" al poner en marcha el proceso que traería la moneda única. "Creían que desaparecería, que no funcionaría (...) pero hoy vemos con satisfacción y felicidad que el empeño en el que nos embarcamos hace 20 años ha sido coronado de éxito".

Todo comenzó con la llegada del Tratado de Maastricht en 1992, que consagró la creación del euro que empezaría a funcionar —oficialmente— en 1999, después de que los países cediesen en sus competencias de política monetaria al recién creado Banco Central Europeo, aunque no llegó a los bolsillos de los europeos hasta el año 2002.

A partir de entonces, la eurozona ha pasado de 11 miembros fundadores a 19, donde el euro es utilizado por 340 millones de personas y se ha convertido en la segunda divisa mundial, por detrás del dólar.

Aunque, por otro lado, también ha atravesado desde 2007 una década de profunda crisis, que puso al descubierto los fallos de una estructura carente de una auténtica política económica común, obligó a crear mecanismos de rescate para los socios en problemas y hubo que aplicar sistemas de vigilancia para la banca en el origen de la debacle.

Juncker cree que todavía falta la "coordinación perfecta" entre los países miembros

La "gran debilidad" del euro reside, dijo Juncker, en que todavía falta esa "coordinación perfecta" entre las políticas económicas de los países y en que persisten las divergencias económicas y sociales entre ellos, por lo que instó a "no bajar los brazos" y mejorar la coordinación de las políticas fiscales y presupuestarias.

"Es imperativo que concluyamos la arquitectura que hemos empezado a construir", comentó el presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, quien llamó a completar la Unión del Mercado de Capitales y la unión bancaria.

Tajani consideró que "si nos quedamos donde estamos, nos arriesgamos a ser arrastrados por una nueva crisis", abogando por instrumentos para relanzar la inversión, apoyar la economía social e impulsar la convergencia entre países, así como dotar un "presupuesto apropiado".

"El euro no es un fin en si mismo", señaló el político italiano, que instó a poner el foco en la creación de empleo.

Draghi considera que "no hay alternativa" más que seguir trabajando juntos

Por su parte, el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, explicó que el hecho de que la Unión Monetaria y Económica esté incompleta, unido a la necesidad de reformas estructurales a nivel nacional, revela que no se hayan materializado "totalmente" los beneficios del euro.

En este sentido, Draghi consideró que, aunque se han conseguido "grandes progresos" a raíz de la crisis, "no hay alternativa" más que trabajar juntos para seguir reforzando la eurozona como "motor de prosperidad".

El presidente del Banco Central Europeo, que ha estado a cargo de la política de estímulos monetarios que permitió estabilizar la economía en el punto álgido de la crisis, advirtió de que "hoy la mayoría de los retos son globales y solo pueden abordarse juntos".

Jean-Claude Trichet, su predecesor en el cargo, fue más allá y pidió también poner en marcha un presupuesto para la eurozona, designar un ministro de Economía para la misma y reforzar la legitimidad democrática "dando la última palabra en los temas más importantes a los eurodiputados".

"Un 75% de los europeos apoya la moneda única", recordó Trichet.

Las llamadas a seguir reforzando la eurozona, tarea que depende en última instancia de que los Estados miembros se pongan de acuerdo, llegan tras más de un año de debate entre las capitales sobre cómo afrontar mejor futuras crisis.

Las discusiones permitieron alcanzar un acuerdo en diciembre para una reforma que mejorará la respuesta frente a quiebras bancarias y el Mecanismo Europeo de Estabilidad, aunque su alcance es limitado.

En este sentido, el presidente del Eurogrupo, Mario Centeno, señaló que los países seguirán trabajando en iniciativas pendientes como el fondo europeo de garantía de depósitos o un instrumento presupuestario para mejorar la convergencia y competitividad.

Izaskun Bilbao, del PNV, pide que las mujeres tengan su espacio en este tipo de eventos

Tras la celebración del evento, que fue clausurado con el Himno de la Alegría, la eurodiputada del PNV, Izaskun Bilbao, tomó la palabra para pedir "que no pasen otros veinte años para que haya mujeres" en sesiones como la de este martes, en la que solo intervinieron hombres.