Santiago Abascal tiene muy claro su discurso. El líder de Vox, partido que ha cogido impulso tras, primero los resultados de las elecciones en Andalucía, y posteriormente con el acuerdo con el PP para la investidura de Juanma Moreno, insiste en acabar con "las políticas de izquierda".

El presidente de la formación de extrema derecha compareció en un desayuno informativo aseguró que su partido es la voz que defiende a los españoles "que no reciben las ayudas" que sí se les dan "a otros que llegan, a veces ilegalmente".

En relación al matrimonio homosexual, aclaró que si llega a presidente del Gobierno, trabajará para cambiar "el nombre", a pesar de que tengan al resto de formaciones en contra. "El matrimonio es la unión de un hombre y una mujer, aunque a algunos les suene mal", sentenció.

Tuvo tiempo Abascal también para salir al paso de las informaciones que probaron que en 2014 la campaña para las elecciones europeas había sido financiada en su mayoría por la disidencia iraní. "Vox está financiado mayoritariamente por españoles modestísimos". Añadió que los suyos están "tranquilos" y "disfrutamos con la desesperación de los medios de comunicación". Habló de tres vías de financiación: las cuotas, las aportaciones de personas físicas y la captación de fondos con "objetivos concretos", véase la actuación como acusación popular contra el independentismo.

Abascal insistió en que la ley de violencia de género es "injusta e ideológica" y pidió defender a aquellos que "fueron detenidos" por una denuncia "que no era real". Asimismo, pidió una cadena perpetua para aquellos que son "un peligro para la sociedad". Relacionado con este tema, habló también sobre el aborto: "Vox va a trabajar para que no se instale la cultura de la muerte". Y quiso aclarar que "Vox no está contra las mujeres".

El presidente de Vox cree que contra su partido hay "un cordón sanitario" liderado por el Gobierno de Sánchez y respaldado "por Macron" y también "por los medios de comunicación progres". Sobre esto, solicitó jocoso que les sigan "insultando", porque de esta manera creen salir ganando. Y habló de forma muy crítica: "Vivimos una dictadura progre".

Ante los ataques sufridos en los actos del partido, Vox ha culpado a ese "cordón sanitario". Considera que las alertas "lanzadas por Pablo Iglesias" están detrás de lo que sucede con su partido. "Somos las víctimas", concluyó Santiago Abascal, que confirmó que ha solicitado protección a Interior.

"Vox es un fenómeno político y social, que hasta hace poco conocían pocos españoles y algunos lo conocían mal", comentó, y aseguró que su partido es "la voz de los no representados, de los que por encima de todo quieren que se mantenga la unidad de su patria". En este sentido, reivindicó su "firme postura" sobre lo que calificó como "un golpe de Estado en Cataluña" y apeló a la aplicación del 155.

"No engañamos a nadie"

También hizo un llamamiento para defender a quienes "sacan la bandera a los balcones" y defendió que Vox está del lado de quienes "gritan fuera autonomías". Este es uno de los elementos más importantes de su programa electoral. Y alzó una voz especialmente crítica contra los animalistas: "Son la ideología más peligrosa a la que habrá que hacer frente en los próximos años".

"Vox ha abierto debates que no existían, y ha terminado con ese chantaje del voto útil. El voto más útil de Andalucía ha sido el de Vox", celebró Abascal, y dio mucho valor a su acuerdo con el Partido Popular, enumerando los puntos incluidos en el pacto y que valora como medallas. "Nosotros no engañamos a nadie", terminó.

Por otro lado, mandó un mensaje de apoyo a la oposición venezolana. "Los españoles estamos con ellos", aseguró Abascal, lamentando la detención durante una hora del presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó.

Mensaje al PP para las autonómicas

Santiago Abascal valoró también la elección de Díaz Ayuso y Martínez Almeida en Madrid por parte del PP. "Los candidatos de Vox serán mejores", explicó, y aseguró que sobre todo los suyos van a presentar "mejores ideas". Apuntó que sus elegidos "no se van a conocer hasta marzo".

Para Vox, los enemigos de Europa son "las oligarquías y gobernantes como Angela Merkel", y considera que lo mejor sería "una Unión Europea cristiana". En palabras de Abascal, el camino que ha cogido Bruselas no es el correcto y está más cerca del federalismo.