En un comunicado, Vox sostiene que se han producido agresiones "con el fin de amedrentar a simpatizantes y afiliados". Además, asegura que algunos de sus militantes han recibido amenazas a través de sus perfiles de Facebook y Twitter.

Vox asegura que esta decisión se ha llevado a cabo "con un sentido máximo de la responsabilidad y por el bien de la seguridad" de sus afiliados.

El presidente de Vox en Baleares, David Gil, ha concluido que "ante las amenazas, miedo cero y tolerancia cero". "No nos pararán las piedras, como no nos han parado los tiros, las bombas y los zulos", ha apostillado.