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Torra EFE

Pere Aregonès, vicepresidente del Govern de Cataluña, aseguró a EFE este domingo que pedirán un total de 8.071 millones al Fondo de Facilidad Financiera, el mecanismo estatal para las comunidades que cumplen con la senda de estabilidad.

De esta cantidad un total de 7.703 millones corresponden a vencimientos de deuda, 125 millones a liquidaciones negativas y 243 millones se solicitan para cubrir el límite de déficit autorizado para 2019, que es del 0,1 % del PIB catalán.

La Generalitat deseaba contar con un límite de déficit más flexible, un 0,3 %, pero el veto del PP a esa senda de déficit ha dejado el límite autorizado en el 0,1 % del PIB.

Dado que abandonaron en diciembre el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), han pasado a financiarse mediante el Fondo de Facilidad Financiera. Este organismo tiene un control de las finanzas de las comunidades más laxo.

"Como se ha cumplido el objetivo de deuda y déficit, y con el período medio de pago a proveedores, las medidas de control mucho más estricto desaparecen", ha asegurado Aragonès, que ha añadido que la Generalitat ya no tendrá la obligación de presentar un plan de ajuste a Hacienda.

Aunque Aragonès ha precisado que el FFF también es un fondo que depende del Estado, "es el paso previo que han seguido las comunidades que ya han comenzado a emitir (deuda) en los mercados", como Madrid o Andalucía.

A la pregunta de si la Generalitat podría volver a financiarse en los mercados financieros en 2020, ha apuntado que será "lo más pronto posible y cuando se den las condiciones", y ha añadido que "hay interés" por la deuda de la Generalitat, aunque Cataluña debe volver a emitir cuando se den las "condiciones adecuadas", ha insistido

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