Estrella devorada por un agujero negro
Imagen captada por el XMM-Newton. ESA

Un grupo de astrónomos de la Agencia Espacial Europea (ESA) logró captar, gracias al observatorio espacial XMM-Newton, cómo un agujero negro devoraba una estrella.

Según informó el pasado jueves la ESA, durante el proceso de análisis de un evento descubierto por el Censo Automatizado de Supernovas de Cielo Completo (Asassn) en noviembre de 2014, cuyo agujero negro asociado tiene una masa al menos un millón de veces superior a la del Sol, los investigadores localizaron una "sorprendente señal de rayos X muy intensa".

Era "excepcionalmente brillante y estable y oscilaba con un periodo de 131 segundos a lo largo de 450 días" y a más del 50% de la velocidad de la luz, indicó la ESA.

Para Dheeraj Pasham, investigador del Instituto Kavli de Astrofísica e Investigación Espacial del MIT (Estados Unidos) y autor principal del nuevo estudio, resulta "muy difícil" acotar la velocidad de rotación de un agujero negro, ya que sus efectos solo se aprecian "muy cerca del propio agujero, donde la gravedad es muy fuerte y difícil de ver con claridad".

"Ciertos modelos muestran que la masa de una estrella destruida se asienta sobre una especie de disco interior que expulsa rayos X. Si hallábamos instancias donde este disco brillase con especial intensidad, podríamos delimitar la rotación del agujero negro, pero, hasta ahora, la sensibilidad de las observaciones de este tipo de eventos no era suficiente como para explorar esta región de fuerte gravedad al detalle", puntualizó.

Gracias a observaciones de ASASSN-14li realizadas con los observatorios de rayos X XMM-Newton de la ESA y Chandra y Swift de la NASA, los científicos pudieron buscar una señal estable y con un patrón de ondas característico que, según la ESA, "suele producirse cuando un agujero negro recibe una repentina afluencia de masa, tal y como sucede cuando devora una estrella".

"Se trata de un hallazgo excepcional; nunca se había visto una señal estable durante tanto tiempo cerca de un agujero negro", precisó Alessia Franchini, de la Universidad de Milán y coautora del estudio, que demuestra una nueva forma de medir la rotación de los agujeros negros masivos, observando su actividad cuando perturban con su gravedad estrellas que pasan cerca.

Por su parte, el científico del proyecto XMM-Newton de la ESA Norbert Schartel defendió que gracias a este trabajo "podemos elaborar un censo de agujeros negros en el Universo y estudiar cómo se comporta la materia en algunas de las áreas y condiciones más extremas del cosmos".

También ofrece nueva información en relación a unos eventos que, según la ESA, "también nos pueden ayudar a comprender aspectos de la teoría general de la relatividad".