Según ha informado el Departamento vasco de Seguridad, el pasado mes de octubre los agentes mostraron a la hija del matrimonio las fotografías de las joyas incluidas en diferentes contratos de establecimientos de San Sebastián y de Eibar, y ésta reconoció, sin género de dudas, que eran de su propiedad y de sus padres.

Se da la circunstancia de que ese mismo mes esta mujer también se percató que en la cuenta de sus padres se estaban efectuando numerosas extracciones de dinero, ascendiendo a 15.000 euros la cantidad sustraída por la cuidadora durante el año que estuvo contratada.

A partir de ese momento, los agentes iniciaron las correspondientes investigaciones y pudieron determinar que efectivamente la mujer sospechosa se dedicaba a vender joyas pertenecientes al citado matrimonio y su hija en establecimientos de compraventa de oro, aprovechándose de la situación laboral que le unía a dicha familia con el ánimo de lucrarse.

Ante estos hechos, los ertzainas procedieron a la detención de la mujer el pasado martes en San Sebastián. La arrestada, que cuenta con dos imputaciones anteriores por delitos de la misma índole, pasó ese mismo día a disposición judicial en el Juzgado de Guardia de la capital guipuzcoana.

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