Desde hoy, los delincuentes del entorno de Montera y las calles próximas a la plaza de Soledad Torres Acosta y la Gran Vía sentirán el aliento de la Policía en la nuca. Todo lo que ocurra en la zona quedará registrado por las 31 cámaras instaladas por el Ayuntamiento. Su objetivo es "erradicar los comportamientos ilegales".
Las imágenes llegarán en directo a la comisaría de Montera y quedarán registradas siete días.

La comisión de videovigilancia que visitó la zona el pasado día 8 dio luz verde a la puesta en marcha de las cámaras. Las imágenes llegarán en directo a la comisaría de Montera y quedarán registradas durante siete días. Pasado ese tiempo, se borrarán. "El sistema preserva la intimidad de los viandantes y tiene efecto disuasorio", según Pedro Calvo, concejal de Seguridad.

El aumento de la delincuencia y el asentamiento de prostitutas en las calles del distrito Centro llevó a los comerciantes y vecinos a pedir la instalación de las cámaras.

"Echarlas de aquí"

Vecinos y comerciantes opinan que ahora que comienzan a grabar evitarán los robos y las agresiones, pero no servirán para alejar la prostitución. "Las cámaras no las van a intimidar; la única forma de erradicar esta actividad es endurecer la ley para poder echarlas de aquí", apunta un hostelero del barrio.

Las mismas prostitutas dan la razón a los escépticos y aseguran que no se irán pese a que les estén grabando."Quizá vengan menos clientes, pero las prostitutas llevamos en Montera 25 años y aquí seguiremos", reivindica Asha, de 30 años.

Ellos sufren la delincuencia

Noemí Jiménez, comerciante. "Delinquen hasta con la Policía al lado". En su peletería sufren "intentos de robo a diario, incluso con seguridad privada. Con las cámaras seguirá igual; roban con la Policía al lado".

Francisco Defra, cliente de una heladería. "Menos cámaras y más mano dura". "Hay la misma prostitución de siempre y eso trae delincuencia. Las cámaras no solucionarán el problema, hace falta más mano dura".

Fátima Morales, vecina y portera. "Me siento más segura". "No tengo miedo de perder intimidad por las cámaras; al contrario, me siento más segura porque los delincuentes se van a cortar".