Avioneta
Restos de la avioneta encontrados por los equipos de rescate. EFE/Departamento Vasco de Seguridad

La avioneta siniestrada el pasado miércoles en Errezil (Gipuzkoa), en la que viajaban dos ciudadanos británicos, modificó su plan de vuelo, que inicialmente se dirigía a Biarritz (Francia), y optó por aterrizar en el aeródromo de San Sebastián para repostar.

El propio piloto, cuya identidad, según han revelado este viernes varios medios de comunicación británicos, es Simon Moores, relató en su cuenta de Twitter numerosos detalles de su viaje, en uno de los cuales reseñaba que existían "problemas" para repostar en Biarritz, por lo que decidió hacer una parada técnica en Hondarribia.

Moores, de 62 años, era un experto en tecnología, colaborador con medios británicos como la BBC y Sky News y muy conocido en su país también por ser el excuñado del mediático chef Paul Hollywood.

Según la prensa británica, con él volaba en la avioneta siniestrada David John Hockings, aunque ni las autoridades vascas y españolas ni la embajada del Reino Unido en Madrid han confirmado oficialmente las identidades de los dos fallecidos.

La Ertzaintza, en coordinación con los servicios forenses, está llevando a cabo el proceso de identificación de los dos cadáveres del accidente de la avioneta, para lo que ha pedido la colaboración de la policía británica en el proceso de cotejo del ADN de las víctimas, según ha informado el Departamento vasco de Seguridad.

De Cascais a Londres

La aeronave partió de la localidad portuguesa de Cascais el miércoles por la mañana, tal y como informó Aena y como reflejó el propio Moores en su cuenta de Twitter.

El primer mensaje alusivo a su viaje lo publicó el 6 de enero y en él detalla que su plan inicial consistía en volar desde Cascais hasta Londres con una sola parada para repostar en Biarritz, aunque el mismo día del viaje decidió modificar el programa y cargar combustible en el aeropuerto de Hondarribia.

El último mensaje consta de dos fotos hechas desde la cabina del avión a las 9.35 horas y en ellas se observan las "montañas de España", tal y como escribió el piloto horas antes de chocar contra unas rocas de la ladera sur del monte Ernio, en Errezil (Gipuzkoa).