La secretaria general del PSOE andaluz, Susana Díaz, ha descartado que vaya a convertirse en senadora por Andalucía y ha reiterado que su intención es estar al frente de la principal oposición parlamentaria en esta etapa de "inestabilidad " y de "incertidumbre" para repetir cuando haya nuevas elecciones y "recuperar" el Gobierno.

"No pienso ser senadora, solo quiero estar al frente de la oposición responsable, constructiva y de la que se sientan orgullosos los andaluces para recuperar el gobierno en las próximas elecciones", ha asegurado Díaz. "No estaré en las propuestas de senadores por la Comunidad", ha remachado.

Respecto a los pronunciamientos de la dirección estatal del PSOE que ve un final de ciclo en el PSOE andaluz, Susana Díaz ha negado discrepancias "orgánicas" con la dirección nacional y con el presidente del Gobierno.

"Yo no tengo ninguna discrepancia en materia orgánica ni con el secretario general, Pedro Sánchez, ni con la dirección general del partido. Habrá momentos de discrepancias políticas y mi responsabilidad será poner por delante los intereses de Andalucía, pero no debe confundirse lo político con lo orgánico".

En rueda de prensa en la sede regional, ha descartado que su liderazgo esté en tela de juicio. Díaz se ve legitimada al frente del socialismo andaluz por la reciente victoria electoral (un millón de votos pero insuficiente para gobernar) y por el respaldo recibido de los militantes en el último congreso regional. "Si hubiese perdido me hubiera ido. Pero es que hemos ganado las elecciones", ha asegurado.

Ante la insistencia de los medios en preguntar sobre su futuro, ha insistido: "Me voy a dedicar al 100% a estar al frente de la principal oposición, ante la inestabilidad e incertidumbre de Andalucía con el nuevo Gobierno. No sabemos cuándo habrá elecciones. Van a ser usadas como arma arrojadiza entre los tres partidos que conforman la mayoría parlamentaria", ha vaticinado.

Al nuevo Gobierno —que ve como "pato cojo" marcado por la desconfianza entre el "tridente" de partidos de derecha y extrema derecha— le ha pedido claridad a la hora de explicar cuál va a ser el acuerdo que aspira a llevar a cabo para Andalucía, en referencia a que se han firmado dos pactos distintos en las últimas horas. Uno de gobierno entre Ciudadanos y PP. El otro, entre el PP y Vox exclusivo para la investidura. Como presidenta en funciones ha pedido "un traspaso ejemplar" para que Andalucía dé ejemplo de ser "una administración seria, solvente y transparente que genera seguridad".