Han pasado dos años y medio desde que Manuela Chavero desapareciera el pasado 4 de julio de 2016 en la localidad de Monesterio (Badajoz). Desde entonces, ni sus familiares ni sus vecinos han dejado de luchar para que su caso no caiga en el olvido, estando en continuo contacto con la Guardia Civil y con la Fundación QSDglobal, una entidad sin ánimo de lucro para la búsqueda de personas sin motivos aparentes y que dirige el periodista Paco Lobatón.

04/07/2016. Día de su desaparición

Antes de desaparecer aquella noche de verano de 2016, Manuela Chavero regresó a su casa tras pasar la tarde con una amiga, quien relató a la Guardia Civil que Manuela no había comentado nada especial aquel día.

El domicilio, estudiado en incontables ocasiones por la Benemérita, tenía todas las luces encendidas —al igual que la televisión— y no presentaba signos de haber sido forzado. Manuela, incluso, había dejado en la cama los pantalones del día anterior. En su casa hallaron, además, su cartera y el teléfono móvil, que reflejaba que la última conexión había sido a las 01:55 horas del día siguiente, cuando mantuvo una conversación con un joven de 21 años al que había invitado a su casa para verse.

La Guardia Civil y la familia de Manuela Chavero descartan que se marchara de forma voluntaria

Al no haber signos de violencia en el domicilio, una de las hipótesis que se barajaron entonces fue que Manuela abandonara la localidad de manera voluntaria. Sin embargo, tanto la UCO como la familia de la desaparecida, siempre descartaron que Manuela se marchara de la localidad motu propio. Los investigadores descartaron esta línea de investigación por la manera en la que se produjo la desaparición y por la unión que tenía con sus dos hijos — un chico de 16 años y una chica de ocho años en la actualidad—, a pesar de estar en un proceso de divorcio con el padre, con el que los hijos pasaban los veranos antes de la desaparición de Manuela Chavero.

La familia creyó que Manuela Chavero había sido secuestrada por una persona obsesionada con ella

Al carecer de indicios que abrieran nuevas vías de investigación, la UCO analizó el teléfono móvil de Manuela para determinar si alguien de su entorno la había visto antes de su desaparición aquella madrugada de julio. En él, los investigadores encontraron una conversación que Manuela había mantenido aquella noche con un joven de 21 años con el que, presuntamente, habría mantenido relaciones esporádicas.

En este sentido, José Moreno, cuñado de la desaparecida, realizó unas declaraciones a los medios en el mes de septiembre de 2016 en las que sugería que alguien se había obsesionado por Manoli — como así la llamaban sus más allegados— y la mantenía retenida. Moreno se basaba en la no aparición de pruebas en el teléfono móvil de Manuela y en la ubicación de su domicilio, que tiene conexiones directas con la N-630, con la Ex-103 y con la A-66. Con estos argumentos, la hipótesis de que Manuela pudiera estar retenida cogía fuerza, dado que el supuesto secuestrador se la pudo llevar sin ser visto.

La Guardia Civil interroga al joven de 21 años e investiga sus tres coches

Ni la UCO ni el rastreo que hizo el Grupo de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil de Badajoz y Sevilla, con el apoyo de un robot submarino, en el pantano de Tentudía —una de las principales localizaciones de la investigación—, mostró rastro alguno de la desaparición de Manuela Chavero, por lo que los investigadores se dirigieron, paralelamente, a la última persona que habló con la desaparecida, el joven de 21 años.

La Guardia Civil le tomó declaración — en calidad de investigado— e intervinieron tres coches para ser analizados, cuyos resultados no arrojaron indicios ni abrieron nuevas vías de investigación.

Según su declaración, el joven rechazó la invitación de Manuela porque estaba "cansado" de haber estado trabajando, a lo que ella habría respondido "jajaja" a las 01:55 del 5 de julio de 2016, última conexión del teléfono móvil, cuya señal es indetectable al tener la localidad una única antena para la zona.

08/07/2017. Un año después de la desaparición de Manuela Chavero

Tras pasar un año de búsqueda sin resultados, se organizó una multitudinaria concentración en Monesterio donde se lanzaron 368 globos blancos al aire, cifra que hacía referencia al número de días que Manuela llevaba desaparecida. Allí, tomó la palabra Emilia Chavero, hermana de la desaparecida, quien en presencia de personalidades importantes, como el presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara, dijo que no quería que el caso de su hermana cayera en el olvido. "Hasta que me quede un hilo de fuerza, seguiré buscando a mi hermana", sentenció entonces Emilia Chavero.

La investigación, totalmente estancada

Después de doce meses de investigación, la búsqueda seguía "en el mismo punto". Así lo indicaba la delegada del gobierno de Extremadura, Cristina Herrera, quien incidió en que no se descartaba "ninguno de los caminos iniciados" en la investigación, pero que no había "unas líneas más adelantadas que otras". "La Guardia Civil trabaja mañana, tarde y noche en coordinación con los juzgados, pero no hay ninguna pista que pueda dar con su paradero", sentenció la delegada del gobierno extremeño.

En este sentido, la familia se mantenía esperanzada "a pesar del desgaste", dijo Emilia Chavero, quien, además de alabar la labor de la Guardia Civil, estaba segura de que los investigadores "tenían cosas" para continuar con la búsqueda y, por eso, "el caso sigue bajo secreto de sumario".

14/07/2018. Manuela sigue desaparecida dos años después

Cientos de personas, entre los que estaba el padre de Marta del Castillo, se congregaron en Monesterio dos años después de la desaparición de Manuela Chavero como muestra de apoyo a la familia, que mantenía "la esperanza e ilusiónde volver a ver a Manoli y que todo volviera a ser como antes". Entonces, la hermana de la desaparecida tomó la palabra para agradecer las muestras de apoyo y alabar, de nuevo, la labor de la Guardia Civil. "Tras 730 días de búsqueda de Manoli, la Guardia Civil está igual de implicada que el primer día", decía Emilia Chavero

08/01/2019 - 09/01/2019. Se inicia un nuevo dispositivo de búsqueda

Coincidiendo con los dos años y medio desde su desaparición, se inicia un nuevo dispositivo de búsqueda el pasado martes en Monesterio, para localizar posibles indicios o vestigios que aportar a la investigación.

El dispositivo, organizado por la Unidad de Búsquedas en Grandes Áreas de la Fundación QSDglobal en colaboración con la Asociación Extremeña Multisectoral de Emergencias, se ha dispuesto en espacios del entorno geográfico que "aún estaban pendientes".

La operación ha concluido este miércoles sin "ninguna localización objetiva" con la que se pudiera "abrir una línea de investigación" en la desaparición de Manuela Chavero.

La hermana de la desaparecida, Emilia Chavero, que ha agradecido el trabajo de búsqueda realizado este miércoles, apuntó que ella no quería "localizar hoy a su hermana". "Yo no quería encontrar a mi hermana, todavía no estaba preparada. Después de dos años y medio, todavía no estoy preparada para encontrar algo malo", confesaba la hermana de la desaparecida. "Que me sigáis apoyando, que esta lucha es dura, pero voy a seguir luchando porque voy a seguir buscándola mientras viva", concluía Emilia Chavero.

La hipótesis que baraja la UCO

Según fuentes de la UCO, la única certeza que manejan ahora mismo los investigadores es que alguien se llevó a Manoli aquella noche del pasado 4 de julio de 2016, aunque no se sabe si fue engañándola o por la fuerza.