Bodegas Emilio Moro
El presidente y propietario de las Bodegas Emilio Moro, José Moro (izquierda) EMILIO MORO

La Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) ha notificado su resolución favorable a la solicitud de caducidad interpuesta por Bodegas Carlos Moro (BCM) contra la marca denominativa “Moro” registrada por Bodegas Emilio Moro (BEM) al no realizarse un uso efectivo por un periodo continuado de cinco años.

La resolución indica que "ninguno de los documentos presentados por el titular (BEM) acredita el uso de la marca tal como ha sido registrada (Moro). En su lugar, figura el signo o referencias a Bodegas Emilio Moro".

Por lo tanto, "la División de Anulación de la EUIPO considera que la forma en la que se ha usado la marca altera su carácter distintivo y que los argumentos del titular resultan infundados". Añade, además, que "en el presente caso, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística en España, tanto Emilio como Moro son un nombre de pila y un apellido relativamente comunes, por lo que no puede sostenerse que el carácter distintivo del segundo sea necesariamente superior al del primero" y, por lo tanto, "el nombre de pila no puede considerarse insignificante o totalmente carente de carácter distintivo.

Señala que solo en España existen 74.000 personas con el nombre Emilio y 17.000 con el apellido Moro, no siendo comunes ninguno de ellos en el resto de estados miembros. Como resultado, la EUIPO "declara la caducidad de la marca en su totalidad". Esta resolución, que en sí constituye un documento de alto valor por la argumentación que desarrolla, pone de manifiesto la "incoherencia", señalan desde Bodegas Carlos Moro, de los mensajes de la campaña comunicativa impulsada por Bodegas Emilio Moro, con el lema "en el mundo del vino, Moro es Emilio Moro”.

Esta campaña ha sido difundida con "la intención de excluir a otras marcas que utilizan de manera legal y legítima el uso del apellido Moro en el mercado del vino", aseguran desde Bodegas Carlos Moro. De hecho, la resolución de la EUIPO afirma que "en la expresión Emilio Moro no se aprecia ningún elemento gráfico o de otra índole que permita suponer que el consumidor medio identificará en dicha expresión dos marcas separadas (Emilio, por una parte, y Moro, por la otra), y menos aún si además se tiene en cuenta que ambos elementos constituyen una unidad lógica (Emilio Moro)".

El uso exclusivo de una marca de cobertura, como en este caso ha intentado efectuar Bodegas Emilio Moro con el término “Moro”, vulnera la ley y es perseguido en la Unión Europea ya que tiene por objeto restringir a otras marcas su uso excluyéndolas del mercado.