Según ha informado el cuerpo, fueron particulares que se encontraban paseando por la ciudad los que alertaron de la presencia en distintas vías de un conductor que realizaba maniobras temerarias. El coche fue interceptado por la Policía Nacional que, al ver que el conductor, de 33 años, presentaba síntomas de estar bajo los efectos del alcohol, requirieron la intervención de la Policía Local.

El hombre, que mantenía una actitud agresiva, fue sometido a las pruebas de alcoholemia, que dieron un resultado positivo de 1,06 mg/l, por lo que se le comunicó que debían repetirse en un aparato de mayor precisión.

En ese momento, se puso "agresivo", comenzando a "proferir insultos y amenazas", por lo que se le informó directamente de la comisión de un delito contra la seguridad vial y se le comunicó que debía ser trasladado a dependencias policiales para las diligencias pertinentes. Como respuesta, el hombre comenzó a "lanzar patadas y golpes", por lo que tuvo que ser reducido e introducido a la fuerza en el vehículo policial.

En el interior, narran fuentes policiales, comenzó a darse de cabezazos contra la mampara de seguridad, mientras continuaba insultando y amenazando a los agentes, por lo que tuvo que ser trasladado al PAC de Fingoi, aunque se negó a hacer ninguna prueba y a tomar tratamiento alguno. Como consecuencia de la detención resultaron heridos, además, tres policías.

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