Supermercado
Imagen de un hombre en el pasillo de un supermercado. GTRES

Cada vez comemos menos cantidad de alimentos pero a un precio mayor. Así se desprende la  última edición del panel consumo alimentario que elabora cada mes el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, un esquema pormenorizado de los productos que más influyen en la dieta de los españoles.

Según los datos pertenecientes a octubre de 2018, durante el año pasado consumimos un 1,2%menos de cantidad de alimentos por persona (lo que equivale a 631,34 kg/l por persona al año), pero nuestra cesta de la compra se encareció, de media, un 1,5%, una cifra cercana a la del IPC registrado durante la misma época.

Los productos que más peso tienen en la alimentación de los españoles son los lácteos y sus derivados, con más de 109 kg/l por persona al año, seguido de las frutas frescas (90,65 kg), las hortalizas y patatas frescas  (77,3 kg) y el agua envasada (62,69 litros).

Menos carne y pescado, más ciruelas y aceite

Si nos detenemos en ver qué tipo de alimentos hemos consumido menos este año, los productos frescos han perdido peso en nuestra dieta. La compra de carne ha descendido un 2,4%, y dentro de este grupo destaca la carne congelada (-9,8%) y la carne de conejo (-15,1%) como principales motivos de esta bajada.

Disminuye también el consumo de pescados, ya sea frescos (-4,2%) o congelados (-4,8%), así como otros complementos de las comidas diarias como son el pan (-2,3%) o el azúcar (-4%). Precisamente el azúcar es uno de los productos en la lista negra de gran parte de los expertos en nutrición. Las  bebidas como el vino , la cerveza  o los refrescos también pierden fuelle comparando sus cifras con las del año anterior.

Pero no todos los alimentos han sido menos consumidos durante 2018. Aumenta la compra de leche líquida (0,6%), y derivados lácteos, en especial el yogurt (2,1%). También ciertos tipos de frutas frescas como las fresas y fresones (7,1%), las cerezas (6,4%) o el melón (6,4%).

El aceite, ingrediente fundamental de la dieta mediterránea, también marca un ascenso del 3,5%, y el de oliva le gana la batalla al de girasol y marca más distancia en su consumo con respecto a su competidor directo. La sidra es de las pocas bebidas cuya adquisición aumenta, con un repunte del 23% en el último año. El agua envasada también sube, un 2,7%.

Crece la compra 'online'

Cambia el consumo y cambian también los hábitos de compra. El Ministerio de Agricultura mantiene al supermercado como líder de las compras de los españoles, llevándose el 48% de la cuota de lugares en los que se pueden adquirir alimentos. Le siguen las tiendas descuento (15,9%) y las tiendas tradicionales (9,5%).

Aunque el comercio online todavía ocupa un marginal 1,3% de la cuota, crece a pasos agigantados: durante el último año, la compra a través de esta tipo de plataformas aumentó un 11,6%, destacando la subida de hasta un 21,1% en los productos frescos. Por contra, baja el uso de las tiendas tradicionales y de los hipermercados.

Estos datos tienen mucha relación con los que daba el pasado verano el mismo ministerio, que dio a conocer cuáles eran los platos más consumidos en los hogares españoles. El ránking, con datos de 2017, coloca como líder a la ensalada verde, aunque pierde adeptos con respecto al año anterior.

Le siguen elaboraciones tan poco tradicionales de la gastronomía española como la pizza, pero también algunos clásicos como los huevos fritos y estrellados, la tortilla francesa, las lentejas o la inmortal paella. Además, los hogares españoles redujeron en ese periodo un 5,7% el desperdicio alimentario, sobre todo en platos cocinados.

Paula Crespo: "Hace falta una mayor educación nutricional"

Paula Crespo es la presidenta del Colegio de Nutricionistas de la Comunitat Valenciana.

¿Cómo afecta a la salud el descenso de consumo de productos frescos?
En caso del pescado, si luego se come congelado como sustitución no hay ningún problema. Es positivo el descenso de la carne roja, que puede suponer un riesgo para la salud.

El azúcar también desciende. ¿A qué niveles tenemos que consumirlo?
Es una buena noticia porque va calando el mensaje de que hay que consumir cuanto menos mejor, pero queda mucho por hacer.

¿Cómo podemos comprar sano sin gastar mucho dinero?
Podemos comprar la fruta y la verdura fresca en vez de envasada, la carne al corte... cuanto menos envase, más barato.

¿Tenemos una dieta saludable?
Hay un dato revelador: somos el segundo país con más obesidad de Europa a pesar de ser la cuna de la dieta mediterránea. Hace falta una mayor educación nutricional.